La cúpula provincial del PP reafirma su control en los pueblos, tras aprobar ayer la última tanda de candidatos en las localidades de menos de 20.000 habitantes. De esa forma queda completada la lista de alcaldables de los 116 municipios alicantinos y se evidencia que frente al control de los campistas en las grandes ciudades, los ripollistas se mantienen vivos por el momento.
En total se ratificaron ayer a los cabezas de listas de 18 pueblos, a los que se suma la lista abierta en Benasau. Y solo se quedan pendientes tres entidades locales menores. Eso sí, el municipio de Castalla al final sigue en manos del campista, José Luis Prats, tras el fallecimiento del exalcalde Juan Rico, afín a Ripoll, que ambicionaba volver a la primera línea.
También se han resuelto situaciones que apuntaban al conflicto como en Confrides y Onil, donde se había producido batallas por las listas electorales. Igualmente en San Fulgencio, con una gestora dirigiendo el partido, también ha quedado ya aclarado el panorama, al acentuarse los movimientos para controlar la lista municipal. Incluso, se habló del intento por aupar de candidata allí a la diputada Mª Asunción Prieto.
El comité electoral provincial, presidido por la diputada nacional Macarena Montesinos, fue el encargado de aprobar todos estos alcaldables pendientes. Según ella, «el proceso ha sido impecable y se ha hecho un buen trabajo con el fin de ofrecer los mejores equipos para trabajar en el proyecto de los populares con los mejores programas y las mejores ideas».
A partir de ahora, se irán aprobando las candidaturas de cada municipio que tendrán que ser presentadas entre el 13 y el 18 de abril en su Junta de zona correspondiente. Aquí puede dirimirse otras batallas, especialmente en lo que se refiere a Alicante y Elche, así como otras ciudades de referencia.









