Los enfermos diabéticos de la Comunitat están indignados. Diferentes pacientes crónicos han comenzado a recibir en sus buzones una carta de la Conselleria de Sanidad en la que se les detalla el consumo farmacéutico que generan y se compara con el que hace una persona sana de su misma edad. También se les informa sobre el uso correcto de los medicamentos y se aconseja el consumo de genéricos.
Los destinatarios de la misiva se sienten ofendidos y alegan que ellos no han elegido sufrir esta dolencia. «Se nos pretende echar el tanto de culpa del gasto farmacéutico al enfermo que precisa una medicación para vivir. Esta es la infausta sensación que han generado con esta idea», lamentan.
«No entendemos cuál es el objetivo de esta carta. Nosotros necesitamos la administración diaria de insulina y de antidiabéticos orales y no podemos prescindir de ellos. Ojalá pudiéramos generar un gasto como el resto de la población porque eso significaría que no tenemos diabetes», explican desde la Asociación Valenciana de Diabetes.
En la nota informativa, la Conselleria matiza que no se trata de una factura. El documento se divide en varios apartados. En primer lugar se recomienda el uso de medicamentos genéricos y la necesidad de no acumular fármacos de forma innecesaria. Además, se recuerda que estos deben tomarse en las dosis precisas indicadas por el personal sanitario, resaltando la idea de que más medicamentos no es igual a más salud.
«Es imposible que nosotros, salvo que deseemos morir, podamos contribuir a la reducción del gasto farmacéutico», critica un valenciano con diabetes.
A continuación, aparece el consumo personalizado de cada paciente desde mayo hasta octubre de 2010 y se compara con el de otro usuario de su misma edad y sexo. Todo ello acompañado de un gráfico. Esta es la parte que ha causado más disconformidad entre quienes han recibido el escrito (que no son sólo diabéticos).
Es el caso de un joven de entre 20 y 24 años al que se informa de que en seis meses su tratamiento ha costado 1.258 euros, cuando el gasto medio de una persona de su edad es de 59 «por lo que tiene un consumo por encima de lo habitual de 1.199 euros». Otro valenciana que padece diabetes melitus tipo 1 se queja de que se le presione al indicarle que excede «en 713 euros lo que vendría a ser una persona sana en mi franja de edad».
En la nota también se desglosa ese consumo y se pormenoriza el gasto de cada medicamento e incluso la farmacia en la que se ha adquirido.
Desde la Conselleria afirman que el objetivo del escrito es «concienciar a la población de lo que cuesta mantener el sistema sanitario» así como de la necesidad de hacer un buen uso de los fármacos que se adquieren con receta.
La previsión es hacer una primera remesa a 32.000 valencianos y una segunda a otras 230.000 personas de la Comunitat, «elegidas de forma aleatoria en cada población», afirman desde Sanidad.
Las mismas fuentes mantienen que se trata de una medida acordada en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud y destacan que la Comunitat ha sido la segunda autonomía en aplicarla después de Cataluña.
Quejas
Sin embargo, los receptores de la nota informativa ya han presentado quejas a la Dirección General de Farmacia. «En los últimos días hemos recibido un centenar de llamadas en relación a la carta. Una veintena de ellas ya han protestado por teléfono, otras lo han hecho por email y una veintena más por escrito», apuntan desde la asociación valenciana.
Los enfermos destacan que los productos sanitarios que tienen «la desgracia de consumir» han sido prescritos por un facultativo y se plantean si les están «presionando» para que incumplan ese tratamiento. Además, critican que si lo que se pretende es contener el consumo, el envío del documento ha generado «un gasto importante tanto en sellos como en papel porque se nos manda en castellano y en valenciano».
En las quejas presentadas ante la Conselleria, los diabéticos aprovechan para indicar que hay carestía de endocrinos y que las visitas se hacen cada cinco o seis meses. Por todo ello, muestran su más absoluto «rechazo» a la nota informativa y confían «en que no vuelvan a remitir ninguna más».








