Los profesores de la Banda Sinfónica Municipal iniciarán el domingo un calendario de protestas por la decisión del Ayuntamiento de amortizar, es decir, suprimir, cinco plazas correspondientes a cuatro clarinetistas y un percusionista.
El grupo anunció que, a partir de ahora, comenzando por el concierto que ofrecerán el domingo en Las Cigarreras, llevarán brazaletes negros en sus actuaciones y dejarán cinco sillas vacías, con los instrumentos encima. Además, leerán un manifiesto de protesta.
Los profesores entienden que la plantilla de la banda, consólo 54 plazas, «ya estaba bajo mínimos» y que ahora, con 49 personas, «será muy difícil afrontar muchas de las piezas que podríamos interpretar».
Consideran que con la amortización de plazas «se pierden puestos de trabajo para futuros músicos de Alicante», una provincia «con gran vocación musical y que sólo cuenta con una banda sinfónica profesional, la nuestra, que es el referente y cumple 100 años en 2012 con menos personal del que tenía en 1912».
La falta de plantilla está obligando a los músicos a «trabajar en condiciones que no son dignas ni para nosotros ni para los espectadores», indican. Incluso han tenido que interpretar, en algunas ocasiones «más de una parte del programa, por suplir carencias», dicen.
Para los profesores, es «incluso comprensible» que se dejen sin cubrir las plazas que se queden durante algún tiempo o las cubran con puestos temporales, «debido a las difíciles circunstancias económicas», pero no que se eliminen, sin dar la oportunidad a ocuparlas cuando mejore la situación.
Temen, además, que las amortizaciones se sucedan y «se deje morir irremediablemente» la banda.






