
Jorge Alarte, junto a los carteles publicitarios de su nueva campaña. /LP
Algunos expertos en imagen y comunicación sostienen que el éxito de las campañas publicitarias radica en conseguir que se hable de ellas. Lo que arroja más dudas es si puede considerarse exitoso que se acabe hablando de un anuncio después de ser tachado de ofensivo y de que levante en pie de guerra a un sector tan sensible y de tanto arraigo simbólico en la Comunitat como es el de la agricultura.
Jorge Alarte presentó el miércoles ante los medios de comunicación la nueva campaña de imagen con la que pretende mejorar sus índices de conocimiento público -uno de los principales obstáculos que Blanquerías reconoce de cara al 22-M-. Sobre fondo blanco, tres naranjas: una en buen estado, otra que ha comenzado a pudrirse y otra en evidente estado de descomposición. El líder socialista posó sonriente junto al eslogan de 'Otro camino es posible' que figura junto a las tres frutas.
Y si lo que el candidato del PSPV a presidir la Generalitat quería es que se hablara de su campaña, lo ha logrado. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) emitió ayer un comunicado en el que considera «desafortunado» el uso de la naranja que hacen los socialistas y en el que invitan a Alarte «a retirar un anuncio que proyecta una pésima imagen de los cítricos».
«AVA-ASAJA no pretende entrar en consideraciones de índole político, pero no puede dejar de expresar la sensación de estupor y desagradable sorpresa que provoca la imagen que el PSPV-PSOE proyecta de un producto valenciano tan emblemático y representantivo como la naranja», señala el comunicado.
El propio presidente de los agricultores, Cristóbal Aguado, sostiene que los miembros de su organización agraria «nos sentimos ofendidos ante el tratamiento que reciben nuestros cítricos con este anuncio. ¿Es que acaso piensa el señor Alarte inundar las vallas publicitarias de toda la Comunitat con la imagen de naranjas podridas? Si así fuese, le estaría haciendo un flaco favor al sector, máxime después de una helada como la que sufrió recientemente la citricultura».
Aguado asegura que la asociación ha recibido llamadas de socios «quejándose» desde primera hora de la mañana por un cartel que han visto en los medios de comunicación «y que consideran muy poco afortunado». Los agricultores reconocen que el PSPV tiene todo el derecho del mundo a utilizar la imagen de la naranja en su campaña, «pero nos hubiese gustado que la emplease de otra forma muy distinta». Aguado apunta la posibilidad de que el líder socialista haya estado «muy mal asesorado», aunque en todo caso considera que le ha faltado «tacto y sensibilidad» hacia todo el colectivo. No habrán actuado de mala fe, añade, pero «entendemos que la retirada de la campaña sería un gesto de muy buena voluntad que agradeceríamos todos los agricultores», concluye.
La indignación en el ámbito de la agricultura valenciana fue compartida ayer por el presidente de la Generalitat, Francisco Camps -que en su intervención en el debate de Les Corts hizo referencia al que calificó como el «peor ataque» a este sector-, y por el secretario general de los populares, Antonio Clemente, que lamentó que los socialistas «no hayan tenido ningún reparo en atacar a la Comunitat y sus tradiciones con el único objetivo de buscar notoriedad».
No es la primera vez que una iniciativa de los socialistas valencianos termina levantando en armas a algún sector de la sociedad. Y en algunas ocasiones, deriva en una sonora rectificación por parte de Blanquerias. Con la agricultura en particular, los socialistas han termiando embarrados en diversas ocasiones. La postura del PSPV en relación con los trasvases de agua -de rechazo evidente mientars Ignasi Pla lideró el partido, y mucho más templada desde que Alarte llegó a la secretaría general- provocó serios encontronazos con el sector agrícola y con sus principales organizaciones.
Otro tanto ocurrió en su día con la afición del Valencia C.F. En octubre de 2006, en plena negociación entre el equipo valencianista y el Ayuntamiento por la recalificación de los terrenos de Mestalla, el PSPV optó por no apoyar el proceso -incluso terminó interponiendo un recurso-. Y lo que generó fue el rechazo abierto de los responsables del club, que en un comunicado llegaron a enviar un mensaje a la afición «para que a partir de este momento entiendan claramente quién está al lado de nuestra entidad y quién está impidiendo y poniendo trabas al Valencia en su ambicioso proyecto». Hace pocos meses, el PSPV anunció la retirada de sus recursos.








