Hace unos pocos años era algo impensable, cuando todos los vecinos aspiraban a vivir en un piso con piscina, ático a ser posible, e incluso con jardín privado. Ahora, la cruda realidad de la crisis económica ha vuelto las tornas y las viviendas de promoción pública han tomado la delantera. Así se desprende del balance de las licencias de obras de los últimos cuatro años en Valencia, donde han superado a las promociones de renta libre.
Por poco, a tenor de las cifras ofrecidas ayer por el concejal de Urbanismo, Jorge Bellver, aunque de una manera muy significativa. En los últimos dos años, en los nuevos barrios sólo se ha construido este tipo de pisos de precio tasado. Un total de 2.983 frente a las 2.935 de renta libre.
La sede del nuevo Ayuntamiento acogió la comparecencia, donde se dio un exhaustivo repaso a todos los proyectos de un mandato que vive sus últimos meses. En materia de vivienda, Bellver destacó que 819 familias han recibido estos cuatro años un piso de la empresa municipal Aumsa.
Estos cuatro años han servido también para probar sistemas nuevos de gestión de suelo. Los alquileres con opción de compra es uno de los ejemplos, aunque el más novedoso son las cesiones de derecho de superficie de solares municipales. El Ayuntamiento tiene ahora en concurso parcelas para 950 viviendas protegidas en las Moreras, Patraix y Quatre Carreres.
Se trata de una fórmula que ofrece a los promotores la cesión del terreno por 99 años. Después de ese tiempo, el Consistorio recupera el suelo y recibe las viviendas, que incrementará el patrimonio municipal. Otra idea, esta vez en vigor desde 2008, ha sido el registro de demandantes de este tipo de viviendas. De momento hay inscritas 2.300 personas, que reciben en mensaje de móvil o correo electrónico todas las ofertas que se aprueban, tanto de sorteos como de adjudicación directa.
Este mandato ha sido también el de la revisión del Plan General, un proceso aún en marcha y que prevé la recalificación de 481 hectáreas de huerta y la construcción de 25.000 nuevas viviendas. El delegado aseguró que la mitad serán protegidas, con el propósito de fomentar la oferta de estos pisos.
«Estamos en el puesto 17 en el precio del suelo por capitales de provincia», subrayó para defender la estrategia municipal de suelo, además de insistir que el 60% del término municipal es suelo protegido. Citó ejemplos como el barrio de Sociópolis y el nuevo barrio del Grao, con grandes extensiones de huerta y zonas verdes.
En el capítulo de obras, estos cuatro años se han urbanizado 54 calles en el distrito de Ciutat Vella. «Veintidós de ellas son peatonales». Las 29 modificaciones del Plan General en toda la ciudad han supuesto 444.000 metros cuadrados de nuevos jardines, donde destaca la recalificación de suelos industriales, como en Benicalap o las inmediaciones del camino de Moncada.
Por último, Bellver comentó que el catálogo rural ha supuesto la protección de 150 inmuebles más de los que había incluidos en el Plan General de 1988, lo que eleva la cifra total a 449 alquerías y barracas en toda la ciudad, algunas como Bien de Interés Cultural.


















