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Extras. En un mundo global las actuaciones individuales en materia de cooperación no son la solución. Así lo han entendido el Colegio de Médicos de Valencia y el Centro Superior de Investigación en Salud Pública mediante la firma en el día de hoy de un convenio de colaboración por parte de sus máximos representantes; Isabel Muñoz Criado, como directora del CSISP y Rosa Fuster Torres, presidente del Colegio.
Con la firma de este convenio, los médicos valencianos y el CSISP aúnan esfuerzos y declaran su decidida voluntad de establecer una colaboración en los campos de investigación, científicos y técnicos de interés común, incluyendo la participación en proyectos conjuntos, en particular estableciendo una colaboración en el ámbito de la salud global y de la cooperación sanitaria que ambas instituciones están promoviendo. Por parte del Colegio a través de su área de Cooperación Médica y por parte del CSISP a través de la Plataforma de Cooperación Sanitaria Helpcome.
El coordinador del Área de Cooperación del Colegio, Plácido Orosa, ha expresado la filosofía del proyecto: «Ambas instituciones hemos encontrado intereses coincidentes y puntos de trabajo para poder desarrollar conjuntamente, lo que nos permitirá compartir información e instrumentos, evitando duplicidades y pérdida de efectividad. Puesto que compartimos el fin, la cooperación internacional en el ámbito sanitario, compartamos también las herramientas, las investigaiones, el fondo de voluntarios o el material formativo». En la situación actual de crisis, ambos agentes sanitarios consideran una responsabilidad sumar sinergias entre instituciones y compartir recursos, de hecho, el presente convenio no lleva aparejado compromiso de gasto para ninguna de las partes.
Así lo comentaba el Dr. Orosa: «Hoy vivimos en un mundo muy diferente al de hace sólo dos décadas. Los avances tecnológicos y médicos son sólo un apunte de las grandes transformaciones de las que somos protagonistas. Vivimos en un mundo en evolución constante, donde los cambios se suceden cada vez más rápidos, los movimientos poblacionales migratorios son el pan de cada día, un mundo donde las repercusiones son globales, donde todo nos afecta a todos. Y por ello, ya no es válido hacerlo bien en solitario. Estamos obligados a dar un paso hacia delante, estamos obligados a tener capacidad de adaptación. Por ello, hoy las instituciones de derecho público debemos articular fórmulas para unificar esfuerzos en un mismo sentido».








