Almassora ha destinado más de 5 millones de euros desde el año 2003 en materia de accesibilidad de calles con el objetivo de mejorar las condiciones del peatón, apostar por su seguridad y devolver al viandante el protagonismo que debe tener en la vía pública. «Apostamos desde el primer día por un modelo de ciudad sostenible, donde el ciudadano tomara la calle, paseara y disfrutara del entorno público con plenas garantías de seguridad y accesibilidad».
Enrique Brisach, titular de la cartera de Urbanismo, ha hecho balance de un modelo urbanístico que «arrancó con la calle Trinidad, durante el pasado mandato, y se ha materializado en más de una quincena de calles de la población adaptando el diseño de la ciudad a las necesidades de los peatones».
En materia de remodelación de calles, San Marcos, San Mateo, Virgen del Lidón, San Lucas, Caridad, Santa Ana, Cervantes y tramos de las calles San Luis y l'Alcora, se suman a las obras que se ejecutan actualmente en la calle León XIII, Santa Cruz y calle Constitución, y que se desarrollan desde el pasado 3 de enero en San Ildefonso y el entorno del grupo Caja de Ahorros.
Las vías no solo han ampliado el espacio para el viandante, sino que además se han dotado con arbolado, equipamientos urbanos, como bancos y papeleras, así como se ha aprovechado la actuación para soterrar los contenedores de recogida selectiva de residuos. «Una acción que se ha acompañado, asimismo, de la renovación de la red de agua potable soterrada con la intención de mejorar el servicio a los vecinos», ha considerado el edil.
Una apuesta decidida que ha posibilitado la reordenación del entorno de los colegios de Infantil y Primaria, creando itinerarios escolares que promuevan el acceso a pie a los centros educativos en sustitución del vehículo. Así, en el colegio Cardenal Cisneros se ha apostado por la transformación de las calles Sant Antoni y San Salvador en vías residenciales, con un tratamiento específico al que se ha sumado en 2009 la calle Colón, la calle San Jaime y la calle del Agua. Arbolado, calzada a un mismo nivel y la señalización oportuna han posibilitado la consolidación de este corredor como un circuito abierto al paseo.
En el colegio Embajador Beltrán, durante el año 2006 se eliminó el tránsito en la calle Santo Tomás, restringiendo el acceso con un bolardo hidráulico, y durante el ejercicio 2010 se ha ampliado la acera que da acceso al área de Infantil, en la calle Santo Cristo, reforzando la seguridad de alumnos y familias.
A esta acción cabe sumar la ampliación de un tramo de la calle Constitución, el que circunda el colegio Errando Vilar. Una actuación desarrollada en el año 2009 y que ha dotado de arbolado el perímetro del centro ampliando la acera y reforzando la seguridad de los peatones. En el colegio Hermanos Ochando, el circuito escolar se ha visto reforzado por las obras de accesibilidad y mejora de las calles Santa Cruz y San Mateo, así como la ampliación de las aceras de las calles Vila-Roja y Canyisset. Una actuación que se completa con el proyecto diseñado para reordenar el entorno del colegio Regina Violant, que ha sido adjudicado y está previsto que arranque en breve.








