Un emotivo acto precedió al arranque de la primera jornada del congreso Faco. A unos metros de su sede, en la plaza Julio María López Orozco, frente al Hotel Huerto del Cura, se inauguró la escultura 'El hilo del tiempo', de la artista ilicitana María Jesús Soler.
La obra, realizada en hierro y piedra, es un homenaje a los médicos fallecidos durante la epidemia de fiebre amarilla que asoló la ciudad en 1811, hace ahora 200 años. Fue el doctor Fernando Soler, promotor del congreso y hermano de la escultora, quien tuvo la idea de dedicar un reconocimiento a estos profesionales que murieron contagiados al atender a la población enferma, algunos de ellos procedentes de Valencia.






