SAN VICENTE. En 2016, la zona donde actualmente se encuentra la subestación eléctrica de San Vicente del Raspeig, ubicada en el barrio de El Tubo, tendrá un aspecto totalmente diferente. Y es que el Ayuntamiento e Iberdrola firmaron ayer un protocolo de intenciones que contempla la compactación y adecuación de la central y el soterramiento del cableado del entorno.
Es decir, Iberdrola invertirá 30 millones de euros para mejorar la red eléctrica de San Vicente. La actuación más importante será el cambio radical que realizarán en la subestación, que será semienterrada e introducida en una especie de edificio. Esta actuación permitirá mejorar el impacto visual, liberar terreno y aumentar la potencia de la red en un 20%.
Además, los cables de alta tensión de entrada y salida a la central eléctrica también serán soterrados, diminuyendo el riesgo y el peligro, ya que estas líneas tendrán un aislamiento protegido.
Este proyecto, denominado Plan San Vicente, permitirá mejorar el servicio en todo el área metropolitana, es decir, tanto en el municipio como en las urbanizaciones del extrarradio. Más de 450.000 personas se verán beneficiadas, ya que la subestación contará con una potencia instalada de 600 MVA, un 20% más de la que se dispone actualmente.
Otro de los beneficios será el menor impacto visual que tendrá, ya que al estar dentro de un edificio no se verán las cajas eléctricas ni los cables. Así, el barrio El Tubo mejorará la imagen y renovará el entorno. También se liberará la octava parte de la superficie que ocupa la subestación.
La alcaldesa de San Vicente, Luisa Pastor, y el presidente de Iberdrola Distribución, Javier Villalba, firmaron el protocolo de actuación ayer, primer trámite para poner en marcha esta iniciativa.
Villalba explicó que no existe una fecha concreta para comenzar las obras pero que «según mi experiencia, podría tardar unos 2 o 3 años en comenzar a ejecutarse físicamente el proyecto». A pesar de ello, recalcó que es un plazo «aproximado». Las obras podrían prolongarse tres años.
Lo que sí está programado es el año para finalizar la actuación: 2016.
La subestación tiene como misión transformar la energía que llega a los consumidores desde la alta a la media tensión y distribuirla entre los usuarios. El objetivo del Plan San Vicente es dotar al municipio de unas instalaciones de distribución eléctrica de vanguardia, modernidad y seguridad, capaces de atender las crecientes necesidades de suministro energético.
La actuación también propiciará la interconexión con subestaciones de Alicante lo que permitirá, ante posibles incidencias, que se mantenga el suministro eléctrico.






