Ignacio Sáez Mansilla es ejeutivo de una empresa de asesoría financiera. Una firma que como él mismo reconoce «debería estar radicada en Madrid», pero que por diferentes intereses se ubica en Valencia. Por tanto es fácil entender que Ignacio se pase la semana a caballo entre el Turia y el Manzanares.
Para él el AVE llega como «agua de mayo. Nosotros nos dedicamos a vender software para el mercado financiero que está mayoritariamente establecido en Madrid», asegura Ignacio en una de las jornadas de la semana que está en Valencia.
Para Openfinance la opción de quedarse en Valencia es más un sistema defensivo que una estrategia logística. «Estábamos en Madrid, pero vinimos a Valencia porque la Politécnica es nuestra cantera de programadores. De ahí salen muy buenos trabajadores que tenemos que formar», cuenta sobre el funcionamiento del mercado laboral.
«Es un buen lugar porque aquí los formamos y enseñamos a los programadores muchas cosas sobre el mercado financiero. Se necesita un buen tiempo para que puedan hacer los programas que los bancos necesitan y en Madrid hay mucha competencia por lo que es normal que cuando has formado a uno se te marche a otra empresa», mantiene Ignacio, que asegura que en Valencia no están tan angustiados con la fuga de cerebros informáticos.
Y claro, si la empresa está en Valencia y los garbanzos comerciales en Madrid, lo más lógico es que Ignacio se pase media semana en la meseta. «Voy todas las semanas y cada vez que estoy allí paso un par de días habitualmente», expresa para apuntar que su empresa tiene alquilado un apartamento para sus empleados en Madrid. «Mi trabajo es ir a Madrid a hablar con los clientes, ver lo que quieren y traer sus inquietudes a Valencia para que los programadores hagan su trabajo», sostiene.
Con la llegada del AVE, está convencido de que va a seguir durmiendo en su segunda casa pero también se frota las manos pensando que alguna noche se ahorrará: «Hay mejores horarios y podemos volver por la noche o salir a primera hora de la mañana».
Hasta el día 19 que se abre la línea de alta velocidad Ignacio cree que la opción de Ryanair es la mejor, pero ese día todo cambiará: «Ya no será imbatible como ahora. El AVE nos da muchas frecuencias y reduce mucho el tiempo de viaje. En el avión los billetes son más baratos pero hay días que si coges tráfico de entrada a Madrid el taxi de Barajas se te come todo el ahorro. Con el AVE estás en el centro y esos problemas no los vamos a tener».
Madrid es ahora mismo el lugar desde donde es más sencillo llegar a todas partes por lo que Sáez intenta viajar desde la capital. «He probado todos los AVE de España menos el de Toledo que no sé para que lo han hecho... y, por ejemplo, si quiero ir a Zaragoza no voy desde Valencia. Aprovecho que estoy en Madrid para plantarme allí en una hora y poco».









