lasprovincias.es
Domingo, 27 mayo 2012
sol
Hoy15 / 26||Mañana16 / 28|
más información sobre el tiempo
Estás en: > > >
«Esto parece un hotel de seis estrellas»

Comunitat

«Esto parece un hotel de seis estrellas»

30.11.10 - 00:31 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
Una recepción diáfana y de blanco impoluto da la bienvenida a los pacientes que estrenan la nueva Fe. La luz toma cada costado gracias a los amplios ventanales. A la izquierda llaman la atención unas escaleras mecánicas para subir a la primera planta. A la derecha, un mostrador con varias informadoras uniformadas de azul azafata que atienden las dudas y guían a los usuarios con exquisita educación. «Esto parece un hotel de seis estrellas», comentan algunos de usuarios. Están asombrados. A falta de los últimos retoques, el edificio sanitario ya es una realidad. Así fue, minuto a minuto, su primer día de vida.
Llegan los obreros y los primeros trabajadores
La nueva Fe es un gigante dormido. Todavía de noche, las luces de sus plantas, aún vacías, lucen en el horizonte del barrio de Malilla. Es hora de trabajar contrarreloj para terminar el edificio de docencia y oficinas, rampas de las aceras, aparcamiento de personal... La madrugada es para los uniformes: los de los vigilantes de seguridad, atentos al tráfico de vehículos, y los chalecos reflectantes de decenas de operarios que comienzan a cavar, taladrar, empalmar cables o manejar excavadoras. El ruido de las máquinas acompaña el gélido amanecer. Los termómetros marcan tan sólo siete grados.
Empieza a entrar el personal sanitario
Sale el sol. Sobre las ocho de la mañana aparecen ya informáticos, las informadoras de usuarios y los sanitarios. Una de las primeras en llegar a su puesto es Ana María Aroca, auxiliar de enfermería. En una bolsa porta una planta. Se muda de la ya vieja Fe. «Aquello era un antro en comparación con esto», afirma feliz. «Más luz, más amplio... Cambia todo, hasta el sistema de trabajo, pero nos hemos acoplado muy bien con simulacros», explica mientras avanza apresuradamente junto a una colega. Es el primer día y todo debe estar a punto a la hora prevista.
Muy cerca se abren las puertas de los autobuses. El 64, el 8 y el 18 realizan sus primeras paradas con una frecuencia de paso de 10 minutos. También el Metrorbital acude puntual a su cita con la nueva Fe. En el primer día, muy pocos usan estas líneas. La mayoría de los trabajadores prefieren el coche. Con el hospital a medio gas, aún resulta fácil aparcar en el exterior.
Acuden los pacientes más madrugadores
Aunque las primeras consultas comienzan a las 10 horas, sobre las 9 ya hay algunos madrugadores sentados en los asientos de espera. Una de las primeras pacientes que acude a su cita es Consuelo Montes, de 80 años. Con su nariz vendada por una operación nasal y acompañada por sus familiares baja del autobús y pone rumbo a la nueva Fe. «Me tienen que quitar los puntos y ya me mandaron aquí».
Otro usuario que se presenta a primera hora es Francisco Molla. «Tiene visita en febrero en Cardiología y Cirugía Cardiovascular, pero hemos venido a informarnos», explica un familiar. «Vamos a ver si somos capaces de entendernos, que esto es muy grande y todo nuevo», bromea.
El mismo fin persigue un hombre de 64 años al que operaron de cataratas y trombosis. Ha llegado en autobús. «Estoy recibiendo tratamiento de Oftalmología y vengo a informarme un poco al nuevo hospital».
Arrancan las primeras consultas de la nueva Fe
A las 10 horas están citados los primeros pacientes. Los protagonistas del mayor estreno sanitario de los últimos años en la Comunitat empiezan a llegar incluso antes de esa hora. Pasean por el vestíbulo observando de cerca cada detalle del edificio.
Amparo Prieto es una de las primeras en llegar al centro sanitario. Su primera valoración es para la construcción que no duda en calificar de «espectacular y muy bonita». Llega incluso a comparar el edificio con «un hotel de no sé cuántas estrellas».
Desde el amplio vestíbulo, a toda prisa y siguiendo las indicaciones del personal de información que la conduce hacia la consulta que le corresponde, emprende el camino hacia su encuentro fijado con el médico.
11.00
Los primeros atendidos ya salen de la visita
Una de la primeras citadas es Dolores Roldán. Cuando pasan unos minutos de las 11 de la mañana ya ha pasado visita con el médico. Esta mujer ha llegado al hospital tras un desplazamiento por la ciudad de cerca de una hora: «He tenido que tomar dos autobuses», lamenta.
Aún así, asegura que le ha compensado el trayecto porque «los médicos son los mismos que en el otro hospital, y me han atendido con rapidez y eficacia». También tiene palabras para el edificio: «Todo esto es tan bonito, y no hay tanta masificación como en las consultas de Campanar». La información que recibió fue objeto de su aplauso: «Me han acompañado a la planta e indicado dónde está la consulta».
Los curiosos se acercan al nuevo hospital
Es mediodía. Mientras siguen entrando y saliendo pacientes en las consultas, la cafetería provisional del centro sanitario está repleta. Pepita Gil y su marido, Juan Lluch, toman un café en una de las mesas. Ellos han acudido «sólo para verlo».
Han querido probar el autobús que tienen que coger para llegar hasta allí: «Hemos venido en el 8 desde San Miguel de los Reyes». Cuando ya estaban en Malilla se han encontrado que estaba «muy bonito», aunque no dejan de constatar que es «mejor no tener que venir».
«Nos vendría bien tener un hospital en Buñol»
Fina Boldó tenía visita con el especialista de medicina interna. Ha llegado a La Fe con su hija, Fina Moscardó. A la una de la tarde ya ha salido de la visita y las dos disfrutan de un ligero almuerzo en la cafetería. «El hospital es grande y está muy bien», asegura la madre.
Pero la hija reflexiona sobre las formas de llegar y lanza una reivindicación: «Nos hubiera venido mejor que hicieran uno en Buñol, que estaba prometido».
Pero estas usuarias no dejan de constatar la molestia que supone si hay que llegar en autobús hasta la ciudad y una vez en Valencia ir hasta la nueva Fe.
13.30
El balance de última hora de la mañana
Los responsables de la unidad de radiología ya casi han terminado. Las últimas citas estaban señaladas para la una y media de la tarde y ya son las dos menos veinte. El doctor Lloret y el responsable de enfermería cruzan el vestíbulo. Se detienen y explican que no ha habido «imprevistos a lo largo de la mañana. Ha ido todo normal». Ellos hoy han tenido poco trabajo porque el servicio actúa a demanda y se ha generado poca. En los próximos días habrá más solicitudes.
Concluyen las visitas a los usuarios
La jornada toca a su fin. Al menos en lo que a atención a pacientes se refiere porque el trabajo dentro y fuera de las instalaciones no para. Poco a poco, médicos, auxiliares e informáticos van abandonando el centro hospitalario. Unos se marchan en su propio vehículo. Otros en taxi.
Los vigilantes comprueban que en el interior no quede personal que no sea sanitario. Es momento de recapitular. María José, enfermera responsable del Servicio de Atención e Información al Paciente, concluye que ha sido una jornada muy tranquila. «No ha habido ninguna incidencia, los pacientes están encantados. Son las dos y diez y la actividad ya prácticamente ha terminado», dice.
Sale la última paciente atendida en el centro
A las 14.25 horas abandona el edificio la última paciente del día, Amparo Pía. Esta vecina de Valencia estaba citada para la especialidad de alergia. «Tenía hora a las 13 horas lo que pasa es que luego me he quedado hablando con la doctora. Estoy muy contenta, tanto por la asistencia recibida como por el lugar. Esto es precioso, impresionante, de verdad».
Como la mayoría de los usuarios, Amparo acudió en coche. Para esta usuaria rezagada, el único pero es que faltan «carteles informativos para llegar hasta aquí». Tras cuatro horas de consultas y 88 pacientes visitados, la Fe ya ha cerrado sus puertas de cara al público aunque la actividad en sus entrañas sigue siendo frenética.
Abandona el hospital la última facultativa
Dolores Hernández, jefa del área de alergología, sale de la nueva Fe a las 15.45 horas. «Nos hemos quedado preparando trabajo para que en los próximos días todo vaya aún mejor», cuenta. «Ha sido una jornada de incertidumbre pero todo ha ido bien», asegura la doctora con una sonrisa en la boca. En el primer día de consultas en su especialidad ha atendido a nueve pacientes. «Las enfermedades son las mismas independientemente de las instalaciones por lo que todo ha ido bien», dice.
Limpieza
La lluvia es cada vez más intensa. Pese a ello, los obreros siguen trabajando a destajo. A primera hora de la tarde, dos operarios de la empresa ETRA comienzan a colocar los semáforos. A las 18.30 horas finaliza la jornada del personal de limpieza. «Llevamos aquí desde las ocho de la mañana, hay mucho que rascar», comenta una de ellas.
20.00
Nuevos obreros para la noche
El ir y venir de los obreros es constante. Ya ha oscurecido hace horas. A las ocho de la tarde termina el turno de unos. Y comienza para otros. Las obras no pueden cesar. Otro grupo de operarios acude a la nueva Fe para revelar a los primeros. Trabajan duro durante la noche. «Estamos aquí las 24 horas», afirma un trabajador.
TAGS RELACIONADOS
En Tuenti
La información de los barrios de Valencia y sus comercios, ahora en internet.
Más imágenes destacadas de 1934
En octubre ha abierto el cine Metropol, en la calle Hernán Cortés.
Síguenos en ·
lasprovincias.es