El Ayuntamiento de San Vicente del Raspeig comenzó ayer las obras de supresión de barreras arquitectónicas en la zona centro y en el entorno comercial del barrio Santa Isabel, con una inversión de 75.000 euros y un plazo de ejecución de dos meses.
La actuación permitirá el rebaje de las aceras y la habilitación de rampas en las esquinas conforme a la normativa actual, en cuyos laterales se instalarán baldosas y alcorques.
El objetivo es mejorar la accesibilidad a las personas, especialmente a las de movilidad reducida. Además, las rampas impedirán el aparcamiento de vehículos en las esquinas, lo que aumenta la visibilidad en los cruces y reduce el riesgo de colisiones y atropellos.
El edil de Urbanismo, Rafael Lillo, destacó «el esfuerzo económico que realiza todos los años el equipo de gobierno para incluir en sus presupuesto una partida para eliminar las barreras arquitectónicas en el municipio, además de añadirle otras subvenciones recibidas por entidades públicas que también destinamos a este fin».
Lillo también anunció que «se han habilitado itinerarios para personas con movilidad reducida para el acceso al Centro de Salud, Hospital y a los centros educativos, aunque en los nuevos desarrollos urbanos todas estas medidas están ya contempladas».
El concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de San Vicente comentó que «esta labor es constante a lo largo de los años para adaptar todas las calles del municipio a la normativa vigente en materia de supresión de barreras arquitectónicas».






