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Los progresistas ceden in extremis el TSJ a De la Oliva para evitar a Castellano

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Los progresistas ceden in extremis el TSJ a De la Oliva para evitar a Castellano

Las asociaciones judiciales se reparten Andalucía, Cataluña y Valencia, donde la presidenta será una juez de instrucción

29.10.10 - 00:53 -
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Pilar de la Oliva, titular del juzgado de instrucción número 10 de Valencia, será la nueva presidenta del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat. La sorpresa -no porque ella fuera la elegida sino porque el acuerdo se produjo a última hora- llegó a su juzgado a través del teléfono, que atendió un funcionario. «Me han dicho que eran del Consejo y ya nos hemos imaginado...». La 'jefa' se iba.
La llamada cierra más de un año de negociaciones, acuerdos que se cierran y se rompen, vetos a candidatos, nuevas propuestas, tres rondas de entrevistas a aspirantes. Y, al final, fracasos y más fracasos. Hasta tal punto que no fueron pocos los que calificaron la situación que se vivía en el Consejo como lo más parecido a un «circo». La mayoría, hartos del espectáculo, renunciaron a la posibilidad de optar a la plaza. En total, fueron 14 los magistrados que, en algún momento, pugnaron por el TSJ.
La situación cambió ayer. El presidente del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Divar, forzó para que se llegara a un acuerdo en las votaciones de los TSJ. No sólo el de Valencia, en el puzzle de plazas también entraron Cataluña y Andalucía. Dos de los tribunales que siempre se consideraron imprescindibles para hacer 'pinza' con el valenciano. Fuentes tanto conservadoras como progresistas señalaron que no se produjo ese cambio de cromos. Sin embargo, llama la atención que cada uno de los designados por Valencia, Andalucía (Lorenzo del Río) y Cataluña (Miguel Ángel Gimeno) pertenezcan a una asociación judicial diferente. Y esto no pasa desapercibido. Entonces, ¿se produjo el intercambio? Es más que posible. Pero no a cualquier precio. Con Castellano no había trato. Al frente de los TSJ de Canarias, Castilla y León y Castilla-La Mancha el pleno reeligió a sus actuales titulares.
La idea era dejar para mejor ocasión, lo que se traduce como otras negociaciones en las que entraría el Supremo, los puestos en Andalucía y Valencia. Pero el primero de ellos salió tras la fuga de dos votos conservadores. El presumible bloqueo se rompió.
Y entonces tocó el turno de Valencia. Primera votación: Javier Lluch, de la Sala de lo Social, sacó tres votos. Meramente testimoniales y habituales en las primeras rondas para no dejar el casillero a cero. Sería un mal gesto. En ese primer turno, Pedro Castellano, presidente de la sección Primera de la Audiencia de Valencia, logró siete apoyos. Mientras que Pilar de la Oliva, obtuvo once.
En la segunda ronda, los tanteos variaron y fueron determinantes. Castellano se quedó con cinco. El bloque duro de los conservadores. Mientras que para De la Oliva -que no hay que olvidar que también es de la Asociación Profesional de la Magistratura (APM)- fueron a parar votos teóricamente conservadores -al menos dos- y los de los progresistas.
Así es como la primera jueza de la ciudad se convierte también en la primera mujer presidenta del alto tribunal valenciano. También es la primera magistrada de instrucción que se sitúa en el más importante sillón judicial de la región.
El análisis. De la Oliva se trata de un mal menor, según las fuentes. Esta tesis se sustenta en que reúne el perfil menos conservador dentro de esa misma ideología. Es decir, en una escala de posicionamiento, De la Rúa estaría muy muy a la derecha, Castellano algo menos y De la Oliva sería la más próxima al centro. Y ese es el motivo por el que los progresistas aceptaron la segunda opción de los conservadores.
La figura de Castellano está tachada con una equis en el grupo progresista. Lo tienen vetado. Muchos le consideran una copia ideológica de De la Rúa cuando la distancia entre ellos es considerable, según apuntan fuentes cercanas a ambos magistrados.
La estrategia del grupo conservador no es nueva. El TSJ de la Comunitat lo iban a mantener a toda costa. Y más con el asunto Gürtel pendiente. La incógnita era saber con quién. Castellano fue siempre la primera opción del grupo, el mejor candidato, el favorito. Con experiencia en la Audiencia y un programa de altura. No obstante, el veto parecía un muro infranqueable. Y lo fue.
Por eso en las dos últimas convocatorias se presentaron dos 'Planes B'. En la primera era Vicente Magro, presidente de la Audiencia de Alicante. Era el candidato ideal para los progresistas porque su perfil es el menos conservador de todos los aspirantes del grupo. Pero no fue posible. Dicen que el haber sido senador con el PP le cerró las puertas. En realidad, tampoco contó con todos los apoyos necesarios en APM.
Y llegó el turno de De la Oliva. Algunas fuentes aseguran que su candidatura fue impulsada por el vicepresidente del CGPJ, Fernando de Rosa. Él lo niega. El caso es que al final contó con los apoyos necesarios.
Entrevistas del consejo
La magistrada causó muy buena impresión en las entrevistas que realizó la Comisión de Calificación del Poder Judicial. Tuvo un asunto clave: la corrupción y la necesidad de ser implacables. Sus declaraciones tuvieron alcance nacional. No pasó inadvertida esta referencia de la futura presidenta del órgano encargado de investigar la rama valenciana del «caso Gürtel», en principio la causa de los trajes y la supuesta financiación irregular del Partido Popular.
El punto negro lo situó en la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJ. «15.000 asuntos pendientes», anunció. No desvió el debate. Recalcó los problemas de corrupción política «que genera el urbanismo». Solventar este trabajo y hacerlo en el menor tiempo posible puede ser una de las claves para reducir las tentaciones de quienes «quieren cruzar la línea». Además, demostró un conocimiento excelente de la situación de los juzgados en la Comunitat.
Tras las entrevistas, surgió polémica por parte de algunos magistrados al considerar que una jueza de instrucción no estaba capacitada para presidir el TSJ. No quiso entrar en debates y se mantuvo en un segundo plano. Discreta. Sin hacer ruido, ocupará el sillón de De la Rúa. Seguramente otro de los magistrados que con más entusiasmo recibió su relevo al frente del TSJ. Llevaba casi un año y medio en funciones, con una imagen lastrada por su presunta amistad con Camps. Comienza una nueva etapa.
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Su primera comparecencia ante los medios. :: DAMIÁN TORRES

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