
Una exposición de diez minutos y la decisión de un comité internacional. Eso, y sólo eso, es lo que separa a la Comunitat de contar -aunque sea a la segunda intentona- con un Campus de Excelencia Internacional (CEI).
Parecen poco 600 segundos y la opinión de nueve expertos, pero lo cierto es que una vez conocido en qué consiste el proyecto «VLC/Campus» y, sobre todo, lo que supondrá, en realidad no es que sea mucho. Es muchísimo.
Ayer los rectores de la Universitat de València y de la Politécnica, Esteban Morcillo y Juan Juliá, respectivamente, junto con el director del Centro de Investigaciones Científicas (CSIC), José Pío Beltrán -las tres instituciones que han dado forma a «VLC/Campus»- lo presentaron en sociedad. Justo veinticuatro horas antes de que, esta misma mañana, defiendan en Madrid su valía junto con otros 21 proyectos de 39 universidades.
Hasta que se conozca la decisión final -esta semana con toda probabilidad-, el CEI valenciano continúa siendo un sueño, pero sus impulsores se mostraron «apasionadamente esperanzados» en que finalmente sea una realidad.
No es para menos porque, para empezar, que las universidades valencianas se alcen finalmente con el reconocimiento significará rentabilidad ya que en tan sólo cinco años se generarán más de 200 millones de euros en facturación por Investigación y Desarrollo (I+D). «No habrá otro polo en el país, aparte del CSIC, con esa capacidad de transferencia y de puesta en valor de conocimiento», señalaron los rectores.
Y para continuar, «VLC/Campus» se convertirá en el referente nacional de los estudios de postgrado. ¿Cómo? Pues entre las acciones previstas figura la creación de la Escuela Internacional de Postgrado y Doctorado, que se ubicará en el Edificio Pórtico, un inmueble de unos 5.000 metros cuadrados y situado en la avenida de los Naranjos, que será la sede de «gobernanza y monitorización» del programa. En él se impartirán los títulos de mayor calidad y proyección internacional.
Y no sólo eso, porque la candidatura también apuesta decididamente por fomentar la capacidad de atracción de alumnado extranjero y erigirse como «el primer referente europeo» en estudiantes foráneos becados. De hecho, las dos universidades están a la cabeza en recepción de alumnos de otros países -actualmente hay estudiando en la capital unos 5.000-.
Tres ámbitos
Además de la mencionada escuela internacional de postrado, entre las actuaciones figura un programa de excelencia docente, con estudios de viabilidad de titulaciones conjuntas y la creación de grupos de alto rendimiento académico con docencia en inglés. También una unidad interuniversitraria para estudiantes de intercambio y un programa de adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior. El CEI se especializará en tres ejes: salud, información/comunicación y sostenibilidad. Ello comportará la creación de recursos conjuntos para la investigación y la innovación.
¿Y socialmente? VLC/Campus está concebido como un campus metropolitano y «abierto a la sociedad». Así recalcaron que mientras en Madrid y Barcelona, donde hay más centros, las universidades «se diluyen, pero Valencia no sería Valencia si no existieran la UV y la UPV».
Lo contado hasta aquí -grosso modo, pues las cosas se conocen bien cuando echan a andar- es la base de «VLC/Campus». Pero lo verdaderamente significativo de su consecución, más que por las ayudas económicas que recibiría, es el reconocimiento para el trabajo de las instituciones valencianas, «que ya es de excelencia», señalaron los rectores. Llegue el reconocimiento o no, habrá servido al menos para que el camino de unión emprendido por las dos universidades «no tenga vuelta atrás».








