Quince casas en menos de dos semanas. Esa es la cifra de viviendas -ocupadas o en riesgo de recibir patada en la puerta- que ha tapiado el Ayuntamiento en la zona afectada por el plan del Cabanyal paralizado por el Gobierno central. Esta medida para frenar la degradación galopante del barrio ya ha tenido una primera reacción, puesto que un grupo de encapuchados ha atacado esta semana a la empresa que efectúa los tapiados para intimidarles y exigirles que dejen de intervenir en el Cabanyal.
Los hechos, que van a ser denunciados por vía judicial, se registraron el pasado miércoles. «Era el día de la huelga. Los empleados estaban en el interior de la sede central de Secopsa. Llamó una señora a la puerta y, dado que no vieron nada anormal, abrieron la puerta. De inmediato, esta mujer se quedó sujetando la puerta, para facilitar el acceso a cuatro individuos encapuchados, que irrumpieron en tono amenazante», según detalla el concejal de Seguridad Ciudadana, Miguel Domínguez.
Los empleados de esta empresa, con sede en la calle Mossen Fenollar 6, «se quedaron perplejos y estos individuos, que ocultaron en todo momento su identidad, pusieron varias pintadas en las paredes del interior de la oficina. En una se podía leer 'fora' y en otra, 'fora del Cabanyal'», según añade el concejal Miguel Domínguez.
Tras hacer efectiva la amenaza, los individuos abandonaron el local. «Le hemos pedido a la empresa que denuncie los hechos porque lo que no puede ser es que no nos dejen actuar en el Cabanyal para garantizar la seguridad de los vecinos», detalló Domínguez.
A la pregunta de si el Ayuntamiento va a interrumpir las actuaciones preventivas en el Cabanyal, el concejal de Seguridad Ciudadana afirma que de «ninguna manera, vamos a seguir trabajando en el barrio. Estamos haciendo unos ficheros para ver las casas que están ocupadas de forma ilegal y las que están vacías pero corren peligro, para tapiar todas las que sean municipales. También buscaremos a los propietarios de las casas para que pongan una denuncia y, posteriormente, tapiemos los accesos».
El Consistorio ya había tapiado con anterioridad algunas de estas viviendas, pero ahora está empleando bovedillas para precintar puertas y ventanas «y no ladrillo, porque es un material más resistente. A ver si de este modo, no lo derriban y evitamos que se metan».
Entre las casas donde ya se ha actuado se encuentran algunas de la calle Barraca, Progreso, Luis Despuig, Mijares, Padre Luis Navarro o San Pedro 33, 38 y 52.
Además, la Policía Local decomisó el jueves 1.900 kilos en el rastrillo ilegal del Cabanyal. Entre el material recogido por el servicio de limpieza había ropa y bicicletas presuntamente robadas.











