Alrededor de un centenar de alquerías, paisajes de huerta, caminos, chimeneas y hasta paneles de cerámica anteriores a 1940 forman parte de un catálogo que se aprobará el próximo lunes en la comisión de Urbanismo, en el mismo procedimiento que la revisión del Plan General.
La guía cumple con la Ley de Patrimonio Histórico y supone dotar de la máxima protección posible por parte del Ayuntamiento a numerosos inmuebles y zonas de Valencia, con la declaración de Bien de Relevancia Local. Fuentes cercanas al proceso indicaron que el catálogo se refiere también a inmuebles rurales que han quedado encerrados por el desarrollo de la ciudad estos años.
Los denominados bienes de relevancia local servirán para proteger el entorno de las alquerías. El gobierno municipal realizó hace años un catálogo de alquerías y barracas, aunque luego no entró en vigor debido a las modificaciones normativas. Ahora, fuentes municipales aseguraron que las fichas realizadas y que saldrán a exposición al público «son las más completas que se han hecho en España», con referencias pormenorizadas, nivel de conservación y hasta la normativa de aplicación.
La revisión del Plan General supondrá la recalificación de unos cuatro millones de metros cuadrados de terrenos de huerta. Los estudios previos determinaron qué zonas son las más degradadas y susceptibles de su transformación en nuevos barrios y polígonos industriales, entre otros usos.
Al margen se sitúa la ampliación de la Universidad Politécnica sobre la huerta de Vera, la única iniciativa pública que aparece en el documento. Al norte del nuevo límite del campus se situará una ronda que conectará con la V-21.
Tras la comisión de Urbanismo llegará el turno del debate plenario, también la próxima semana. Con la publicación en el Boletín Oficial de la Provincia y el Diario Oficial de la Generalitat se iniciará un periodo de dos meses para la participación pública.
El plazo es el doble que en este tipo de iniciativas, indicaron las mismas fuentes. En una sala del edificio de la Tabacalera, sede de los servicios de Urbanismo, se dispondrán copias de la revisión para su consulta, así como un ordenador para leer la versión digitalizada.
Junto con el catálogo de inmuebles y paisajes rurales también se expondrán documentos como planes de sostenibilidad económica de la revisión y un tercero de tráfico. En este último aparecen las necesidades de la ciudad en los próximos años en lo que se refiere a infraestructuras, como la mejora de los accesos principales.
La revisión dibujará una ciudad con 24.710 viviendas más, de las que un 54,9% serán de protección oficial. Este es uno de los argumentos principales del gobierno municipal, sacar al mercado inmobiliario pisos económicos. La zona industrial estará situada en la partida de Faitanar, sur del nuevo cauce del Turia. Servirá para ampliar un polígono y para un cementerio.


















