Sólo Bulgaria exige a sus alumnos menos conocimientos de informática que España, una situación que llevó ayer al conseller de Educación a reclamar al Ministerio que establezca la obligatoriedad de cursar una asignatura sobre la materia durante las enseñanzas no universitarias. Font de Mora dijo incluso que resultaría más provechosa que otras como Educación para la Ciudadanía, que sí se incluye en el currículo de asignaturas obligatorias del Ministerio.
El conseller hizo estas declaraciones tras la firma de un convenio con los rectores de cinco universidades valencianas, donde se ofrece la titulación de Magisterio, para la implantación de aulas de informática donde se pueda enseñar el funcionamiento del programa Lliurex, el que se utiliza en los centros públicos, así como de los elementos tecnológicos empleados en las aulas, como las pizarras digitales. El objetivo es que los futuros docentes estén familiarizados con las herramientas que deberán utilizar.
El conseller aprovechó para realizar una reflexión sobre las capacidades del alumnado en el uso de nuevas tecnologías, debido a que «cualquier estudiante puede pasar por todo el sistema llegando a la universidad sin haber tenido un conocimiento sistemático» de informática, señaló ayer.
Font de Mora achacó esta debilidad del sistema al Ministerio de Educación, que no incluye la materia como obligatoria, sino como optativa para un curso de Secundaria y otro de Bachiller, lo que permite esquivar la asignatura. «Se nos dijo que había que impartirla de forma transversal, pero el infierno de lo no hecho está plagado de transversalidades», dijo el conseller.
Al no ser una asignatura incluida en el currículo de enseñanzas obligatorias, la situación también se da en la Comunitat, a pesar de que en este caso la Conselleria, dentro de sus limitaciones competenciales en cuanto a asignaturas, sí que obliga a todos los centros a ofrecerla como optativa, aunque los alumnos son libres de elegirla.
«El Ministerio debería mirar nuestro programa porque la demanda es tremenda, lo que quiere decir que esa optativa está pidiendo a gritos convertirse en obligatoria, como ya lo es en otros países europeos», sentenció. «Quizás el Ministerio tiene problemas porque ha trufado el currículo obligatorio de asignaturas diversas que podrían ser perfectamente sustituidas por la Informática», en una clara referencia a Educación para la Ciudadanía.
Inicio del curso
Al mismo tiempo que comparecía Font de Mora, representantes de los sindicatos CC.OO., STEPV, ANPE, UGT y C.SIF protagonizaron una cacerolada a las puertas de la Conselleria para protestar contra el recorte de profesores y contra la reducción de desdobles de FP.
Los manifestantes organizaron la protesta horas antes del inicio de las clases para 314.897 alumnos de FP y Secundaria. Este último ciclo incluye este año cuatro nuevas optativas: Finanzas, Chino, Historia de España y Inglés Práctico.








