El acuerdo para la financiación de las universidades públicas valencianas, quebradero de cabeza durante los últimos cursos para los rectores, ya está pactado y a punto de ser firmado, tal y como apuntó ayer el conseller de Educación, Alejandor Font de Mora. De hecho, aseguró que el nuevo Plan plurianual de financiación es «inminente», y calculó que podrá rubricarse «en días, por no decir horas». Esto les permitirá a las instituciones «gozar de cierta estabilidad económica».
Además, explicó que se está a la espera de «los últimos ajustes» entre los servicios económicos de las universidades y las Consellerias de Educación y de Economía.
Font de Mora dijo que el acuerdo es fruto del intento «permanente» de las universidades y del Consell por evitar problemas en cuanto a la falta de presupuesto, facilitando una planificación a largo plazo que ofrezca garantías de funcionamiento a las diferentes instituciones.
A la reunión con Font de Mora acudieron los rectores de la Universitat de València, la Universidad de Alicante, la UJI de Castellón, el CEU-Cardenal Herrera y la Católica- San Vicente Mártir. Preguntados por el incremento de la demanda de estudios universitarios, coincidieron en apuntar la influencia que ha tenido en la situación la adaptación al plan Bolonia, que recorta la duración de las carreras, y las dificultades laborales por la crisis.
«En general la demanda en las universidades ha sido alta este año», dijo el rector de la Universitat, Esteban Morcillo, lo que a su juicio responde a una combinación de factores, tanto el plan Bolonia como las dificultades económicas, «que incentivan procesos formativos más extensos en personas que quizá en otras circunstancias hubieran ido directamente al mercado laboral», dijo.
En el caso específico de Magisterio, que ofrecen todas las universidades citadas, apuntaron que año tras año ha aumentado la demanda de los alumnos, lo que demuestra que existe una necesidad de educadores en la Comunitat.








