Los vecinos de las urbanizaciones de Ontinyent no olvidarán la madrugada del lunes al martes. Una noche en la que las llamas acabaron con el verde paisaje que podían observar desde la terraza de sus chalés.
Y es que el incendio que ha arrasado el interior de la Vall d'Albaida les obligó a abandonar sus casas en mitad de la madrugada.
«Esta situación te crea una sensación de no saber qué hacer, estábamos desorientados», relató a LAS PROVINCIAS Empar Company, una vecina de la urbanización Ombria dels Frares, que fue desalojada a las dos de la madrugada por la Guardia Civil. Eso sí, en la tarde de ayer Empar ya había podido regresar a su chalé.
Esta vecina comentó cómo las llamas se acercaron rápidamente a su residencia, pero «gracias a Dios a la casa no le ha pasado nada». «Estábamos preocupados ya que sólo pudimos coger a los animales. Todo lo demás se quedó aquí», explicó.
Otra residente de la urbanización Casa los Frailes de Ontinyent aseguró que la experiencia «ha sido horrible». «Aún me da un poco de miedo subir a la sierra».
Esta familia, que en el momento del incendio estaba durmiendo y que se enteró por una vecina, también fue desalojada por precaución sobre la una de la madrugada, aunque ayer por la tarde pudieron subir a la zona para comprobar que su vivienda no había sufrido ningún daño.
«Menos mal que nos avisó del incendio una amiga de mi hija porque estábamos durmiendo y no nos habíamos enterado. Luego ya oímos a la policía», explicó la mujer.








