El conductor de una furgoneta persiguió y propinó un puñetazo a un ciclista en el Perelló tras un incidente de tráfico. La víctima presentó una denuncia contra el agresor por los delitos de lesiones, amenazas, daños y contra la seguridad del tráfico.
Los hechos se iniciaron poco antes de las 15.00 horas, cuando el ciclista recriminó al conductor por un giro que estuvo a punto de causar un choque con la bicicleta. Tras un intercambio de insultos, el automovilista circuló en sentido contrario para perseguir al deportista y le agredió poco antes de que se refugiara en un bar.
En palabras del propio agredido, "este señor es bastante conocido en El Perelló pues ha tenido un pub y ha sido portero y seguridad de varias discotecas de la famosa 'ruta del Bacalao'". En plena persecución por la calle, el ciclista asegura que "con claridad mi, vida corría peligro", por lo que no dudó en realizar un peligroso cambio de sentido con el que perder de vista a la furgoneta que le perseguía, algo que no sucedió.
Con todo esto, la víctima llegó, todavía montada en su bicicleta, al retén de la policía, pero no había ningún agente, y a un bar del Perelló. Por desgracia para el deportista, su agresor logró darle alcance y lo tiró al suelo de un puñetazo. Tras levantarse, la barra del bar sirvió como protección hasta que un grupo de clientes se interpuso entre ambos y sacaron del local al conductor de la furgoneta. El hombre violento optó por volver a su vehículo y marcharse, no sin antes dar tiempo a su víctima para que anotase la matrícula, que a la postre serviría para realizar la denuncia.
"Me acosó por detrás con su vehículo, pitando como un loco y con la cabeza fuera da la ventanilla, amenazándome de muerte reiteradamente", relató la víctima. "Estoy convencido que de haber sido posible me habría perseguido por encima de la acera, per no lo hizo porque había bolardos", añadió.
El ciclista también señaló que el conductor temerario puso en peligro la vida de varios automovilistas al realizar varios adelantamientos indebidos y circular en sentido contrario.
Sobre el comentario que realizó y que tanto cabreó al conductor de la furgoneta tras el primer incidente, el denunciante confesó que le dijo textualmente: "La próxima vez podrías mirar el retrovisor y usar los intermitentes, que casi me matas. Cabrón".






