La inauguración, el próximo septiembre, del nuevo instituto Bovalar de Castellón supondrá un doble beneficio para el sistema educativo de la provincia. En primer lugar, porque la comunidad educativa del Bovalar estrenará IES después de casi una década ocupando aulas prefabricadas en el antiguo acuartelamiento de Tetuán XIV. Y, en segundo, porque con la apertura del centro definitivo, Castellón será la primera provincia de la Comunitat en completar el traslado de los alumnos de Secundaria a los institutos.
El colegio l'Hereu de Borriol ha sido durante el curso 2009/10 el último de la provincia que aún albergaba a los estudiantes de primer ciclo de la ESO (12 y 13 años). Pero con la inauguración del Bovalar «los alumnos de Secundaria ya deberán matricularse en el instituto», confirmaron fuentes de la Dirección Territorial de Educación.
La obligación de que los alumnos cursaran sus estudios de Secundaria en los institutos se remonta al curso 1997/98, cuando comenzó la implantación de la Logse en Castellón, que extendía la enseñanza obligatoria de los 14 a los 16 años y diferenciaba dos etapas educativas: Primaria, que se impartiría en los colegios, y Secundaria, que pasaba a los IES, lo que incluía el antiguo 7º y 8º de EGB.
El camino hasta completar el paso de la ESO de los colegios a los institutos ha estado jalonado de polémicas. Si el cambio pasó más o menos desapercibido en los grandes municipios, donde los problemas se han centrado en disponer de las instalaciones paulatinamente, en muchos municipios del interior la adaptación ha sido traumática, ya que vieron como chavales de 12 años tenían que desplazarse a diario a otras localidades para continuar sus estudios.
Hace apenas tres cursos, la provincia aún mantenía en colegios el primer ciclo de Secundaria (1º y 2º de la ESO) en cuatro municipios: Borriol, Atzeneta, les Alqueries y Les Coves de Vinromà. El curso 2010/11 arrancará el próximo septiembre con toda la etapa educativa de Secundaria implantada en institutos trece años después de que comenzase la implantación progresiva marcada por la Logse.
«Esfuerzo de todos»
El portavoz de Enseñanza de UGT, Laureà Puig, admite que el cambio del sistema educativo «ha requerido un esfuerzo por parte de todos, desde la Administración a los docentes pasando por los padres y los alumnos», incluida la construcción de infraestructuras educativas, «aunque no siempre al ritmo deseado».
Puig cita como ejemplo el caso del IES Bovalar, cuya inauguración permitirá completar el traslado de la ESO. «El Bovalar estaba planificado en el mapa escolar de 1996 y debería estar acabado desde 2000 pero, sin embargo, se inaugurará este septiembre». A pesar de que la celeridad en las obras no ha sido la necesaria, a juicio de UGT, Puig reconoce que en las provincias de Valencia y Alicante «lo tienen mucho peor» ya que en torno al 10% de los colegios públicos aún mantienen el primer ciclo de la ESO.
La Conselleria de Educación replica con cifras. En uno de los últimos balances de inversiones, el conseller Alejandro Font de Mora destacó que desde 2003 el Gobierno valenciano ha invertido 1.656,8 millones de euros en la construcción de colegios e institutos, reformas y ampliaciones incluidas.
En Castellón se han construido en los últimos siete años 73 centros educativos, lo que ha implicado una inversión superior a los 278 millones de euros, aunque algunas de esas actuaciones son rehabilitaciones, según datos facilitados por el departamento autonómico.
«Estos 73 centros suponen ofertar a los castellonenses 946 unidades y 25.835 puestos escolares de nueva construcción o adecuados en su integridad», en palabras de Font de Mora. El conseller añadió que actualmente están en marcha otras diez actuaciones con una inversión de 29,4 millones de euros en Castellón, de las que ocho son para alzar colegios y dos para construir institutos.








