lasprovincias.es
Viernes, 25 mayo 2012
sol
Hoy15 / 26||Mañana16 / 28|
más información sobre el tiempo
Estás en: > >
El Gobierno facilita aún más el despido para las empresas que prevean tener pérdidas

Economía

El Gobierno facilita aún más el despido para las empresas que prevean tener pérdidas

El Congreso aprueba con los únicos votos del PSOE y la abstención de CiU y PNV la reforma laboral

30.07.10 - 00:44 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
Un momento de la votación de las enmiendas a la reforma laboral en la Comisión de Trabajo del Congreso. / Foto: Efe | Vídeo: Atlas
El PSOE se quedó ayer solo en sacar adelante su reforma laboral. Las abstenciones de CiU y PNV permitieron que la norma continúe su tramitación parlamentaria, especial y de urgencia para que la ley entre en vigor a primeros de septiembre. El texto se votó en comisión para su traslado al Senado. Los 18 diputados socialistas dieron su sí, mientras que los 16 del PP, el uno de IU-ERC-ICV y el uno del grupo mixto votaron en contra, lo que produjo un empate.
Al final, la reforma salió adelante gracias al pacto alcanzado entre socialistas y nacionalistas vascos y que permitió la inclusión de una enmienda transaccional en la que se precisan las causas económicas para el despido objetivo de 20 días de indemnización por año trabajado. Tras el acuerdo, el texto aprobado contempla la rescisión objetiva del contrato en el caso de existencia en la empresa en cuestión de «pérdidas actuales o previstas» o la «diminución persistente del nivel de ingresos».
Sus señorías tuvieron que recurrir ayer al llamado «voto ponderado», es decir, a la correlación de fuerzas en el Congreso para que la reforma laboral pudiera continuar su camino parlamentario. Así no hubo problemas, puesto que el PSOE con sus 169 escaños es el partido mayoritario en la cámara.
Una jornada caótica
La jornada parlamentaria fue caótica, los portavoces más antiguos insistían en que nunca habían vivido semejante desconcierto. Hubo replicas y contrarréplicas entre los diputados, y acusaciones sobre que los documentos a debatir no eran los apropiados.
Fue Carles Campuzano, de CiU, quien dio la voz de alarma. Avisó que el PSOE había introducido en el texto remitido a la comisión sus 17 enmiendas transaccionales sin que fueran aprobadas por los grupos. Desde las filas socialistas se resaltó que CiU estaba muy contrariada por la inadmisión de uno de sus cambios planteados, con el que pretendía que la variación de las condiciones laborales en una empresa corra a cargo de los responsables de la propia compañía y, si los trabajadores no estaban de acuerdo con las modificaciones adoptadas, sería a ellos a quienes correspondiera acudir a los tribunales. El portavoz de IU, Gaspar Llamazares, resumió lo ocurrido con ironía. Aseguró que la situación era la consecuencia de ciertas negociaciones «entre bambalinas» que se han arrastrado desde hace semanas, en alusión a 'los coqueteos' que los socialistas habían mantenido con los parlamentarios de CiU.
Después de nuevos recesos, reuniones y conversaciones inhabituales en la cámara, el PSOE presentó otras enmiendas transaccionales, al parecer negociadas con el PNV y con CiU a cambio de que ambos grupos se abstuvieran en la votación, lo que les permitiría ganar a través del voto ponderado. Si las fuerzas nacionalistas hubieran rechazado la posición del PSOE el proyecto hubiera concluido ayer su tramitación parlamentaria en comisión; o lo que es lo mismo la norma no hubiera prosperado.
El paso del texto de manera abreviada y rápida por las cámaras (todavía queda el Senado) ha evitado el pronunciamiento, en el pleno, de los diputados y también de aquellos representantes socialistas procedentes de la UGT molestos con la forma y el fondo de la reforma laboral decretada.
Uno de los capítulos más polémicos es el que se refiere a las causas del despido objetivo económico. A última hora, el PSOE, que había sido partidario de que entre los motivos para la expulsión justificada de los trabajadores figurara la caída relevante de beneficios y la falta de liquidez, varió su postura. Quitó ambas razones y, tras el pacto con el PNV, introdujo «la disminución persistente de su nivel de ingresos que puedan afectar a la viabilidad de la empresa o a su capacidad de mantener el volumen de empleo» como motivo para despedir.
Para el diputado del PNV, Emilio Olabarría el proyecto del Gobierno y su tramitación rápida en las Cortes equivale a «una indigestión». Comentó que si lo aprobado responde a lo que piden los mercados, es lamentable que se conformen con procedimientos semejantes.
En Tuenti
Videos de Economía
más videos [+]
Economía
lasprovincias.es