El viejo sistema de financiación autonómica ha supuesto para la Comunitat Valenciana un calvario permanente. La falta de actualización de la población existente en esta región ha provocado que los ingresos recibidos por habitante durante los últimos años hayan caído de forma progresiva, hasta situar a la Comunitat a la cola de todas las regiones. Así ocurrió en 2007.
El ministerio de Economía acaba de hacer públicos los datos de 2008, el último ejercicio con el sistema de financiación anterior al que se acordó hace unos meses. Y aunque no ha optado por una presentación pública de los datos (como ha venido haciendo hasta la fecha), las comunidades sí que han recibido las cifras correspondientes al total de los recursos correspondiente a esa anualidad.
Y la Comunitat Valenciana vuelve a salir mal parada. Los datos fríos dicen que el Gobierno valenciano obtuvo 9.895 millones de euros. Sin compararlo con ningún otro parámetro se puede pensar que es una muy buena cifra. Pero la realidad es otra. En 2007, la Comunitat recibió 11.782 millones, de manera que en el último ejercicio cerrado se han recibido casi 2.000 millones de euros menos (aproximadamente 1.886).
El tijeretazo sufrido por las cuentas valencianas es consecuencia directa del frenazo que ya experimentó la economía española en ese ejercicio. Y no es distinto del que han padecido el resto de autonomías. Pero, pese a ello, la Comunitat sigue saliendo discriminada por un sistema que no tenía en cuenta el aumento de la población en la Comunitat. En datos per cápita, cada valenciano recibió en 2008 un total de 1.967 euros, mientras que la media española se situó en 2.304 euros. Cada valenciano obtuvo, por lo tanto, 337 euros menos que la media española. La comparación de este dato con el de 2007 vuelve a resultar elocuente. Ese ejercicio, cada valenciano recibió 2.411 euros -444 más que en 2008-, y la media española llegó a 2.693, es decir, 282 más que el dato de la Comunitat. Por lo tanto, la caída del total de recursos del sistema de financiación para las autonomías afectadas por el mismo -todas, excepto País Vasco, Navarra, y las ciudades de Ceuta y Melilla- ha provocado un aumento de la diferencia entre lo recibido por cada valenciano y la media española.
Baleares peor
En comparación con el resto de comunidades autónomas, la valenciana mejora en 2008 los resultados obtenidos en 2007. Y lo hace porque pasa del último lugar al penúltimo. En concreto, Baleares tiene el discutible honor de superar, por la cola, a la Comunitat, al recibir una financiación per cápita de 1.945 euros -según los datos facilitados por el Gobierno valenciano-. Las otras trece regiones afectadas por el sistema de financiación obtuvieron, en términos por habitante, mejores datos que la Comunitat.
Esta clasificación no es demasiado distinta de la de 2007. Ese año, la Comunitat no sólo ocupó la cola en financiación per cápita, sino que se quedó a 880 euros por habitante de la que recibió el mejor trato de ese sistema de financiación, Cantabria.
Los datos globales del total de recursos del sistema de financiación autonómica en 2008 -tomando la media de financiación por habitante (2.304 euros) y la población afectada por el modelo financiero (43 millones de personas según el padrón de 1 de enero de 2008) se sitúa prácticamente en los 100.000 millones de euros. En 2007, el total de recursos superó los 114.000 millones, de manera que el recorte que se ha producido de un año para otro es de casi 15.000 millones de euros.
La población de la Comunitat Valenciana en ese ejercicio (5.029.601 personas) supuso el 11,6% del total de ciudadanos afectados por el sistema de financiación. Sin embargo, los 9.895 millones que recibió la Comunitat no llegan al 10% del total de fondos del modelo. Dicho de otra manera, si la Comunitat hubiera recibido el porcentaje de financiación correspondiente al peso de su población sobre el total, habría obtenido 1.500 millones de euros más de los obtenidos en 2008, y se habría situado prácticamente en los 11.300 millones.
Deuda histórica
Ese 'déficit' correspondiente a 2008 se suma a los acumulados por la Comunitat a lo largo de los distintos ejercicios de aplicación del anterior sistema de financiación autonómica. De hecho, el Gobierno valenciano ha venido denunciado esa 'deuda histórica' acumulada por la diferencia entre la financiación obtenida y la población real valenciana. El presidente Francisco Camps llegó a cifrar esa deuda en una ocasión en los 6.000 millones de euros.
Ayer, el Gobierno valenciano optó por no hacer sangre con los datos totales de la financiación y con el enésimo dato que atestigua el pésimo rendimiento que ha tenido ese sistema para las arcas valencianas. En su lugar, el vicepresidente económico se acogió a otros datos facilitados por el departamento que dirige Elena Salgado, y que hacen referencia a que las comunidades tendrán que devolver dinero al Estado por las entregas a cuenta realizadas previamente.
«Los datos ahora conocidos reflejan un desfase entre lo recibido en la Comunitat Valenciana y lo realmente recaudado en 2008 de 635.685,4 euros, por lo que o bien el Gobierno central se equivocó a la hora de hacer las previsiones o bien se ha equivocado al realizar la liquidación de este ejercicio», señaló el vicepresidente.
«Es incomprensible que, mientras que Cataluña recibe el 17,2% del total de recursos del sistema de financiación y la Comunitat Valenciana sólo el 9,9%, las dos comunidades tengamos que devolver prácticamente la misma cantidad, exactamente 690 millones de euros Cataluña y 635 millones de euros la Comunitat", dijo. En 2008 la Comunitat recibió un total de 8.407 millones de euros en concepto de entregas a cuenta sobre lo que estaba previsto recaudar durante ese ejercicio en concepto de IRPF, IVA e impuestos especiales a favor de la Administración Central. Sin embargo, lo finalmente recaudado se cifra en 7.772 millones de euros. La diferencia entre estos datos llevó ayer al vicepresidente Camps a anunciar que la Comunitat solicitará una revisión de la liquidación del sistema de financiación correspondiente a 2008. «Los datos ahora conocidos vienen a confirmar la falta de previsión y erróneas estimaciones de un Gobierno que en 2008 negaba la crisis», sentenció.




