UJIKERAM-Socioeconomía sostenible», «Mediterrenean Campus», «Traspasando fronteras. Ius ad novum», «Campus capacitas. Discapacidad y dependencia en una economía sostenible». Cuatro proyectos de cinco universidades valencianas -la Jaume I de Castellón, la de Alicante junto con la Miguel Hernández de Elx, y las privadas Cardenal Herrera CEU y la Católica San Vicente Mártir, respectivamente- que se quedan en papel mojado. Ninguno de ellos ha logrado el visto bueno del Ministerio de Educación para aspirar a convertirse en Campus de Excelencia Internacional (CEI) y en la primera fase, cuyos resultados se conocieron ayer, han quedado descabalgados del proyecto. Desilusión total.
Sin embargo, sigue adelante con fuelle VLC/Campus, el proyecto conjunto de la Universitat de València (UV), la Universidad Politécnica (UPV) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, que pasa la criba con 595.000 euros de subvención en el bolsillo.
Estamos hablando de la segunda edición del proyecto impulsado por los ministerios de Educación y de Ciencia e Innovación que persigue situar a los centros universitarios españoles entre los cien mejores de Europa, con proyectos innovadores y de agregación estratégica que impulsen el prestigio y la referencia internacional de los campus universitarios de nuestro país.
VLC/Campus ha llegado hasta aquí sin pagar peaje, puesto que el año pasado el proyecto agregado de la UV y la UPV logró el calificativo de «prometedor» y, por tanto, un salvoconducto directo a la calificación que un comité experto internacional realizará el próximo octubre. Ayer, la decisión del Ministerio confirmó otros catorce proyectos de universidades públicas y una privada de trece autonomías como candidatos y también pasan a la segunda fase.
«Estamos muy satisfechos, pero aquí sucede como en el Mundial. Nosotros estamos comprometidos con la final. Y a ese partido es a donde tenemos que llegar», señaló ayer Antonio Ariño, vicerrector de Planificación e Igualdad de la UV. Satisfacción también en la UPV. «Es la justa recompensa al trabajo bien hecho y a los equipos que lo han elaborado», aseguró su rector, Juan Julià.
Los ánimos, no obstante, no fluían en la misma dirección en otros despachos. La Conselleria de Educación se felicitó por el éxito del proyecto VLC/Campus pero lamentó que la decisión «no esté en proporción con la dimensión, la calidad y la importancia de las universidades valencianas», afirmó el director general de Universidad y Estudios Superiores, Jesús Marí. Y acusó al Gobierno central de no tener en cuenta el esfuerzo y buen trabajo de las universidades de la Comunitat. «Se hace difícil entender que universidades de alta calidad con proyectos sumamente atractivos no hayan sido ni tan siquiera seleccionadas», sostuvo.
Reparto de subvenciones
La Universidad de Alicante y la Miguel Hernández de Elx mostraron su «profundo y total desacuerdo» con la resolución. «Es difícil comprender que el Ministerio rechace tomar en consideración el proyecto porque desarrollaba con firmeza la filosofía de la Estrategia 2015 y de la convocatoria de CEI», destacaron.
Además manifestaron su sorpresa porque, entre esta resolución y la del año anterior, sólo haya sido seleccionado un proyecto de cada autonomía, a excepción de Andalucía, Cataluña y Madrid, «como si el criterio hubiera sido el de un reparto territorial». Desde la Jaume I reconocieron que «había poco margen puesto que esta segunda convocatoria estaba condicionada por la anterior» -con el pase sin filtros de la UV y UPV-.
La resolución ministerial recoge decisiones respecto a dos subprogramas: uno de excelencia y otro de fortalecimiento. En el primero tienen cabida los catorce proyectos seleccionados, más los prometedores del año pasado. En el de fortalecimiento, se otorgan subvenciones «a actuaciones concretas que por su calidad merecen financiación, aunque desde aquí no se puede optar a la categoría de CEI», explicaron fuentes del Ministerio.
Para este último apartado el Gobierno ha destinado 13,4 millones de euros en subvenciones. Las universidades valencianas han recibido 910.000 euros -entre la modalidad de consolidación y la de colaboración público-privada y para las actuaciones de la UV-UPV, la Católica San Vicente Mártir y la de Alicante-Elx-. De esta cantidad, 105.000 serán aportados por la ONCE y 805.000 por el Ministerio, es decir, sólo un 6% del total es para los campus valencianos. «Un nuevo agravio para los centros universitarios de la Comunitat», señaló Martí.









