La Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (Aneca) ha remitido a la Universidad CEU Cardenal Herrera el informe favorable sobre la memoria presentada por dicha universidad para impartir el nuevo grado de Medicina en Castellón a partir del curso 2010-2011, lo que permitirá, según informaron desde el centro educativo privado, iniciar las clases a partir del mes de septiembre. De esta forma, la universidad católica gana a la UJI en sus pretensiones de introducir Ciencias de la Salud, puesto que la Jaume I deberá esperar hasta el 2011 para dar Medicina y Enfermería por falta de financiación por parte de la Conselleria que de Educación.
De esta forma, la Universidad CEU Cardenal Herrera, que comenzó con los preparativos de la memoria presentada a la Aneca hace más de dos años, ha logrado sus objetivos. Dicho documento recoge el Plan de Estudios propuesto, los referentes nacionales e internacionales utilizados para su preparación, así como las dotaciones necesarias para acometer el proyecto docente universitario global de su institución en Castellón, han recordado las mismas fuentes.
Asimismo, la Universidad CEU Cardenal Herrera ha llegado a un acuerdo con Lubasa Grupo Empresarial para compartir el uso de su nuevo edificio corporativo, situado en la Ciudad del Transporte.
Estas instalaciones albergarán a los nuevos alumnos que cursen los grados de Enfermería, Medicina, Educación Infantil y Primaria y «son el complemento ideal para la ampliación de la oferta educativa de la CEU-UCH, que consolida así su presencia en la provincia de Castellón», indicaron desde el CEU.
Precisamente ayer, el nuero rector de la Jaume I, Vicent Climent, informó al Claustro sobre el acuerdo al que llegó con el conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, en la reunión en la que se decidió posponer hasta el 2011 la introducción de Medicina en la UJI.
Al respecto, Climent manifestó que el objetivo de retrasar Medicina hasta el curso 2011-2012 es «conseguir la financiación necesaria y desarrolar las infraestructuras adecuadas» para el grado. Además, el rector de la Jaume I informó de la decisión de la Conselleria de Educación de «congelar la financiación a las universidades públicas durante los próximos tres años, periodo durante el cual, el nuevo plan de financiación, que se prevé para los años 2011-2017, se aplicaría en modo de pruebas».
Asimismo, Climent aprovechó su primera intervención ante el nuevo Claustro para animar a los miembros de la comunidad educativa ante el nuevo periodo de cuatro años que se abre ahora y durante el que «habrá retos importantes, como la implantación y acreditación de los nuevos grados, la puesta en marcha de Ciencias de la Salud, el impulso de la investigación y de los grupos de investigación de excelencia internaciónal, así como la dinamización de los procesos de participación de la comunidad universitaria».
Por otra parte, el Claustro de la Universitat Jaume I acordó no aceptar la objeción de legalidad presentada por la Generalitat Valenciana respecto a la denominación de la «lengua propia». En concreto, el texto aprobado por la UJI establecía la denominación de la lengua propia como «academicamente catalán», una afirmación que los servicios jurídicos de la Generalitat Valenciana no admiten y que, por tanto, «no se recogerá en la publicación oficial de los Estatutos en el DOGV». Por ello, el Claustro acordó «iniciar la vía judicial para defender los derechos de la Universitat Jaume I ante el TSJ y «si hace falta, ante el Constitucional».








