Manises es la primera base aérea europea en disponer de medidas de esta envergadura. Varios halcones y aves rapaces sobrevuelan diversas veces al día el recinto aeroportuario y, a su vez, hay instalados sistemas de sonido que espantan a los pájaros que se vuelen alrededor de las pistas de aterrizaje y despegue para evitar cualquier accidente.








