La organización de conservación marina Oceana mostró ayer su oposición a la apertura de más pozos petrolíferos en España, y en concreto frente a las costas de Tarragona y Castellón, debido a los graves daños que produciría un nuevo vertido a los valiosos ecosistemas marinos y costeros de la zona.
El pasado día 9 de junio, el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó el anuncio por el que se somete a información pública el estudio de impacto ambiental del proyecto 'Desarrollo de los campos Montanazo y Lubina', dos prospecciones petrolíferas frente a las costas de Tarragona que, según la organización, podrían afectar al ecosistema de las Islas Columbretes y del Parque Natural de la Serra d'Irta.
Este proyecto ha provocado la emisión de un comunicado por parte de Oceana, en el que se muestra en desacuerdo con el Estudio de Impacto Ambiental previo a la apertura de los pozos petrolíferos, «en cuyas prospecciones iniciales ya se originaron derrames», indicaron.
«El estudio de evaluación de impactos realizado en dicha zona fue de tan solo dos días, a pesar de que en esta zona habitan especies de interés comercial como anchoas, sardinas, lubinas, gambas rojas, merluzas y lenguados, y especies de gran valor ecológico como tortugas marinas y cetáceos», denunciaron.
Así, la organización indica que, según unas fotografías captadas por el satélite de la Agencia Marítima Europea (AME), «entre los días 14 y 15 de mayo de 2009 diversos fallos de seguridad propiciaron el vertido de 115 toneladas de crudo además de otras 15 toneladas de otras sustancias contaminantes como el aceite».
La organización resalta que dicho vertido se produjo en una zona de especial sensibilidad y riqueza biológica por su cercanía a numerosos espacios protegidos, zonas de pesca y áreas de importancia turística.
Por ello, Oceana considera que no caben más prospecciones petrolíferas ni en las costas españolas ni en ningún otro lugar del mundo, no solo por la peligrosa dependencia en un recurso finito, sino por las graves consecuencias que los vertidos de hidrocarburos ocasionan en los ecosistemas.
Durante la fase de alegaciones, la organización ecológica hizo especial énfasis a la existencia de una propuesta para la creación del 'Corredor de Migración de Cetáceos del Mediterráneo'. En este sentido, indicaron que el límite más cercano se situará «a sólo 6-8 kilómetros del proyecto», por lo que los posibles vertidos o incidentes puntuales de la plataforma o las prospecciones podrían afectar a esta área «casi con toda seguridad».
«Además, a esta área, se le une la cercanía a zonas protegidas de alto valor medioambiental como el Parque natural del Delta del Ebro, el Parque Natural de las Islas Columbretes (con unos importantes índices de biodiversidad marina) o el Parque Natural de la Serra d'Irta», entre otras zonas. Oceana también recuerda que los proyectos se sitúan cerca de espacios propuestos para ser integrados en la Red Natura 2000 como el Delta del Ebro/Columbretes.
Pese a todo, el pasado año el Ministerio de Medio Ambiente decidió que no hacía falta someter a evaluación de impacto ambiental los sondeos previos. Ahora, el plazo se ha abierto para poner en información pública la definición de las instalaciones submarinas necesarias para la producción y transporte de los hidrocarburos desde los citados pozos submarinos.







