El Gandia ya tiene tres jugadores renovados; más los dos con contrato en vigor -Carrillo y Burguera-, ponen la suma en cinco efectivos. No es que sea una cifra como para estar hacer una fiesta en pleno mes de julio, pero por algo se empieza.
Los dos futbolistas norteños apalabraron su continuidad en conversación telefónica hace un par de semanas, pero faltaba la rúbrica. Con ellos, el Gandia se asegura a dos de las revelaciones de la pasada campaña.
Jonathan procedía del Osasuna B, y su temporada fue de menos a más. Quizá ayudado por la veteranía de Garrido, con quien compartió el eje de la zaga, su rendimiento ha sido una de las claves en la seguridad defensiva del equipo. Curiosamente, Garrido podría ser el siguiente en estampar su firma en el contrato de renovación, toda vez que el acuerdo entre ambas partes es total en cuanto al montante económico, y también en la forma de pago de las cantidades pendientes. Con Eztieder, el Gandia también cierra a uno de los jugadores más brillantes de la campaña anterior. Su velocidad en banda le convirtieron en uno de los jugadores que más minutos disputó con Toni Seligrat. Sus centros y sus goles fueron determinantes en algunos momentos de la liga y el club no ha querido dejar pasar la oportunidad de retenerlo.
Hay que reseñar que el ascenso a Segunda B ha permitido al club negociar con bastante comodidad las renovaciones, porque los futbolistas -sobre todo los más jóvenes- anteponen el aspecto deportivo al económico, eso sí, sin dejar de lado la confianza en el proyecto que puedan tener. Credibilidad, Segunda B y necesidad de cobrar los atrasos, están siendo pilares en las negociaciones.
Sergio Floro, el goleador de la pasada campaña, también podría cerrar su continuidad en las próximas horas, mientras el club espera resolver a principios de semana, las denuncias de Marcos, Seligrat, Germán y Aguilera, para no tener problemas con Afe y la Federación.











