Ni la clase política comprende todavía como Xàbia se ha metido en un problema tan surrealista. Ayer, Nueva Jávea no encontraba explicación a lo ocurrido en el último pleno municipal cuando, después de elevar la propuesta de los propios trabajadores municipales para aplicar de forma solidaria la rebaja salarial a la que obliga el Estado, el ejecutivo se lavó las manos y permitió que se bloqueara sin tener en cuenta las consecuencias.
El portavoz de los independientes, Paco Catalá, dijo no entender si quiera porque se tenía que votar en pleno «cuando es una Ley aprobada por el Gobierno , algo ya decidido y que no nos queda otra que cumplirlo». Por ello, tildó de «demagogia» la escenificación del ejecutivo local, al elevarla a la sesión y después «no asumir sus responsabilidades de gobierno» con argumentos como que los funcionarios de Xàbia no deben de pagar el déficit generado por otros.
Ante «una demagogia pura y dura» y «para hacer patente que nos parecía una estupidez hicimos lo que más estúpido nos pareció, votar en contra como el PP», indicó Catalá. Y es que Nueva Jávea se olió la jugada y decidió no hacer el trabajo sucio.
«Creemos que pretendían que lo aprobásemos nosotros y quedar ellos como los defensores de los funcionarios» dijo el edil, que calificó como la mayor contradicción que los votos de rechazo del PP y la abstención de Bloc Centristes y Ciudadanos por Jávea «no eran contra la rebaja de sueldos, sino contra lo que habían consensuado en las mesas de negociación con los empleados».
Desde Nueva Jávea admiten no tener ni idea de las consecuencias de haber bloqueado la aplicación de un decreto ley pero consideran «muy triste» que por ello ahora los funcionarios vean retrasado el cobro de sus nóminas mensuales y peor todavía si la vacilada acaba acarreando gastos al pueblo en nuevos pleitos.
Por el momento, la Subdelegación del Gobierno no se ha pronunciado al respecto sobre lo ocurrido en Xàbia, que parece ser el único caso en toda España en el que la entrada en vigor del Real Decreto para reducir el déficit público está en fase de bloqueo.
Lo cierto es que el funcionariado del Consistorio recibió ayer sus nóminas (la del mes de junio y la extra de verano) con sólo un día de retraso sobre lo previsto y con un recorte parcial del que marca el decreto. Y parte del colectivo mostraba cierto malestar por la imagen de «insolidarios» en que han quedado ante la opinión pública por culpa de la actuación de los políticos.











