«No lo entendemos pero ya ni podemos ofrecer lectura ni cultura gratuitas en nuestras playas». Así de indignados se mostraban ayer tanto el alcalde de Calp, Ximo Tur, como el concejal responsable del área, Antonio Romera.
Y es que el Servicio Provincial de Costas remitió el viernes una misiva al Consistorio calpino en la que plantea la urgente necesidad de cambiar la ubicación de la biblio-playa- situada desde hace años pegada al paseo marítimo de la playa Arenal Bol- e instalarla fuera del dominio público marítimo terrestre.
La decisión del departamento del Ministerio de Medio Ambiente cayó como un jarro de agua fría sobre el concejal de Playas, Antonio Romera, quien apuntó que el asunto ya está en manos de los servicios jurídicos del Consistorio.
En principio, según el edil, se ha recurrido la medida de Costas, no obstante, «pondremos en marcha el servicio el próximo jueves, día 1 de julio, en el mismo sitio que lo llevamos instalando hace años». Romera comentó que en su escrito Costas no esgrime los motivos que han determinado esta decisión, tan sólo apunta que la biblioplaya, según puntualizó, «es un servicio lúdico que no molesta a nadie», pero debe estar fuera de la playa.
El responsable de Playas calpino apuntó que averiguarán si existen otros municipios que se encuentran en la misma situación y recordó al Ministerio, que las de Calp son unas de las playas más reconocidas y galardonadas de todo el litoral.
El edil de Calp dijo ayer que no entendía la decisión de Costas, ya que lo que «instalamos es una caseta de madera de 3,5 por 3,5 metros, una carpa de 5 por 5 metros y unas sillas y mesas para los que quieran disponer de juegos de mesas, como parchís, dominó o cartas». Como explicó Romera, en la caseta hay una persona que se encarga de dejar a los usuarios y de forma gratuita el periódico o libro de lectura.
Pero el enfado de la autoridades calpinas con Costas no sorprende a nadie. Hace unos días se vieron obligadas a trasladar la «plantà» y «cremà» de la foguera de Sant Joan desde la playa Arenal Bol a la plaza Colón, y no quieren que les prohiban también el desembarco en la playa que se llevará a cabo el próximo mes de octubre, con motivo de las fiestas de Moros y Cristianos. Antonio Romera dijo que ha remitido una carta a la ministra de Medio Ambiente, Elena Espinosa, para expresarle su malestar por lo ocurrido y pedirle autorización para el desembarco en la playa de Calp.
Además, en la misiva invita a Espinosa a que acuda a esta celebración para que compruebe «in situ»el buen estado y el respeto que los calpinos tienen por todas y cada una de sus playas. Este periódico trató de hablar ayer con la Subdelegación del Gobierno en Alicante, pero no obtuvo respuesta.









