La Associació Cívica per la Llengua El Tempir d'Elx ha denunciado que en la localidad sólo la tercera parte de las plazas que se han ofertado en los colegios para el próximo curso son en valenciano, 600 de un total de 1.866.
Esta circunstancia, según el presidente de El Tempir, Josep Enric Escribano, ha conllevado que 61 alumnos se hayan quedado sin uno de estos puestos en el centro y distrito elegidos por sus padres en primera opción. Un caso significativo, tal y como apunta, son los 38 escolares de la zona nordeste que han quedado en esa situación.
Ante estos hechos, considera que la Conselleria de Educación «debe garantizar plazas en valenciano en los centros que las familias eligen para evitar que los pasen al programa de incorporación lingüística, tengan que ir a otro centro, o bien a otro distrito, si persiste la petición de los padres, con las consecuencias negativas que supone para los padres en cuanto al desplazamiento y que no sea el centro elegido».
Escribano denuncia un estancamiento en la creación de nuevas líneas en valenciano desde hace dos años y reclama la puesta en marcha de tres más como mínimo en Elche para poder atender la demanda, una en la zona sudoeste, otra en la sur y la tercera en la zona norte.
El responsable de El Tempir defiende la necesidad de llegar a que el valenciano y el castellano se equiparen, de forma que se ofrezcan la mitad de vacantes en una lengua y el 50% en la otra.
Asimismo sostiene que existe una doble red de escuelas en la ciudad, la pública, que concentra toda la oferta de docencia en valenciano, y la privada y concertada, que carece de estas líneas. A su juicio, se están vulnerando los derechos de los padres a elegir la opción lingüística de la enseñanza de sus hijos.
Desde esta asociación también se puso de manifiesto que durante el curso 2009-2010 diecisiete centros educativos ilicitanos han implantado programas de educación plurilingüe, apostando así por la presencia curricular de las tres lenguas; el castellano, valenciano e inglés. Se trata de los colegios de la zona sudoeste, centro -excepto el San José de Calasanz- y las escuelas de Perleta, Valverde y La Baya.
«Siete horas de la actividad docente que imparten ha de ser en valenciano». Por tanto, El Tempir espera que estos centros «cumplan con estas siete horas por una aplicación correcta y legal del plurilingüismo bien entendido».
La situación en Secundaria es más grave. De 138.000 alumnos que estudian en valenciano en Primaria en la Comunidad, solo 58.626 pueden seguir haciéndolo en el instituto.






