El Real Decreto Ley de medidas antidéficit aprobado por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero va a a traer más consecuencias para el personal de la administración local que la tan polémica bajada de sueldo a los funcionarios. El 'recortazo', como se ha llegado a denominar al decreto, y la mala situación por la que atraviesan las corporaciones municipales hacen que ya se haya planteado en algunos ayuntamientos la posibilidad de recortar gastos suprimiendo plazas de personal interino. Y en algunos, como es el caso de l'Alcora, ya se ha pasado de la teoría a la práctica. Tal y como confirmaron fuentes sindicales en este Ayuntamiento se han amortizado cuatro interinos de la Administración general. Es decir, se ha llegado a la conclusión de que su plaza ya no es necesaria.
«Este es un tema que ya se preveía cuando se anunció el decreto. No se trata sólo de un tema de recorte de salarios, sino también de recorte de servicios públicos para sanear cuentas, y si se recortan los servicios también se reducirá la plantilla», explicó ayer la delegada provincial de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CC.OO., Pilar de Vera. Según indicó, «esta va a ser la dinámica que tememos que se va a seguir y que va a suponer que se amorticen puestos que ya estaban creados y contemplados en los presupuestos».
De hecho, apunta que los delegados sindicales ya han tenido que intervenir en algún consistorio para evitar que se tomen medidas similares a las de l'Alcora. «De momento tan sólo se ha dado este caso porque se está consiguiendo parar», apuntó.
El personal interino de un ayuntamiento ocupa una plaza prevista en las cuentas municipales para la realización de un servicio considerado necesario. Los interinos desempeñan su función bien hasta que salga su plaza a concurso y alguien supere las oposiciones, o bien porque la administración local decide que ya no es necesario este puesto de trabajo debido a una reorganización o por otras causas. Esto último es lo que se llama amortizar una plaza y es el «peligro» que ahora ven los sindicatos, que temen que la medida se extienda.
Según indican desde Csi·Csif, por el momento no se trata de una tendencia generalizada en la provincia. De hecho apuntan que esta medida se ha ejecutado ya en Torreblanca y Moncofa. En este caso el sindicato recuerda que fue a finales del pasado año cuando el Ayuntamiento despidió a cuatro policías locales «con la crisis como excusa». Pero en Csi·Csif también temen que para el próximo año se haga efectiva la amortización de plazas de personal interino.
«Desde el sindicato hemos conseguido parar algunos casos para dejar sin tocar las plazas que ya estaban cubiertas para no incrementar la bolsa del paro, y suprimir en todo caso las que estaban previstas», dice Pilar de Vera, de CC.OO.
Así por ejemplo habló del caso de Vila-real. «En este Ayuntamiento se negoció con la Administración para que el recorte no se produjese en las plazas ya ocupadas, y se logró», dijo y destacó que ya antes del decreto se planteó los despidos por amortización pero no se llegó a negociaciones como ahora. Finalmente, la corporación decidió suprimir aquellas plazas que todavía no estaban cubiertas.
«La tónica ahora va a ser así», dijo la representante sindical que prevé que las negociaciones de este tipo se repitan «de ayuntamiento en ayuntamiento». «Estamos dispuestos a sentarnos a negociar porque se está jugando además con la calidad de los servicios», apostilló.
Burriana es otro de los consistorios donde se ha puesto sobre la mesa la plantilla municipal para abordar posibles recortes en el gasto. Asimismo, el alcalde, José Ramón Calpe, apuntó que no se van a cubrir las plazas de personal que cuentan con dotación en los presupuestos actuales.
Pese a todo desde los sindicatos recalcan que la tendencia a recortar en interinos no es ni mucho menos generalizada, pero sí hablan del riesgo de que esto ocurra cuando se revisen las cuentas para 2011.








