Una historia más que rocambolesca y surrealista, propia de una película de Fellini, fue la que sufrieron el pasado martes 35 estudiantes del IES Vicent Gandia de Villanueva de Castellón que estaban de viaje de fin de curso en Italia.
Era su último día de viaje, todos habían pasado unas jornadas inolvidables en varias ciudades como Roma o Florencia. Pero antes de coger el vuelo hacia Manises, el autocar que les conducía desde la capital eterna hasta el aeropuerto romano se detuvo unas horas en un centro comercial para realizar las últimas compras y comer.
«Eran las once y media de la mañana y el chofer y los tres profesores nos dejaron hasta las cuatro y media para estar en este centro comercial, hasta que, de repente, el conductor avisó a los profesores que el autocar había desaparecido del aparcamiento». Éstas eran las palabras de Yaiza Escalera, una de las que estaba disfrutando de este merecido viaje.
«Nos han robado el autobús, no me lo puedo creer», recordaba esta joven. «Todos comenzamos a llorar, a mí entró un ataque de ansiedad». Y es que no era para menos. Dentro del maletero iban todo el equipaje con la ropa, dinero, regalos, enseres, cámaras de fotos, de vídeo, mochilas, gafas de sol..., y claro, incluidos, los típicos souvenirs que se compran en este tipo de viajes para familiares y amigos.
Los profesores y el conductor llamaron a los carabinieri, que se personaron en el centro comercial y quedaron también incrédulos. «Al principio pensamos que se lo había llevado alguna grúa, pero la policía nos comunicó que no tenía constancia de ello», explicaba Yaiza. Pero la incredulidad seguía entre el grupo mientras los profesores y el chófer denunciaron la extraña desaparición de este autobús.
Al final el grupo, resignado, fue recogido por otro autobús que les llevó al aeropuerto donde cogieron el avión, eso sí, sin facturar ningún tipo de equipaje hasta llegar a Valencia y posteriormente a Villanueva de Castellón.
Ayer fue un día de recordar lo bueno del viaje y todas las maravillas que habían contemplado en Italia, pero también fue un día ajetreado porque muchos de los jóvenes tuvieron que ir a un centro comercial a comprarse ropa. «Aún estoy nerviosa y esto nunca lo olvidaré en la vida», lamentaba Yaiza.
Una compañera de Yaiza, Raquel Liñana también se encontraba aturdida por el viaje y «aún no me creo lo que ha pasado, espero que se aclare todo lo antes posible».
Reclamación
Por otra parte, los profesores van a reclamar a la agencia de viajes por los daños ocasionados tanto a ellos como a los alumnos. De momento, el primer objetivo es encontrar el autobús y ver si se pueden recuperar las pertenencias.
La suerte que tuvo la expedición fue que la ida del viaje estaba prevista en barco y el regreso en avión, por lo que la expedición se encuentra ya en su localidad.









