Un conductor 'kamikaze' puso ayer en jaque la seguridad del tráfico en los 25 kilómetros que separan l'Eliana de Valencia. El hombre, esquizofrénico, circuló en contradirección por la CV-35 (Pista de Ademuz). Antes de ser capturado por la Policía Local en la ciudad se estrelló contra tres coches y causó lesiones a cuatro policías.
La presencia del conductor fue detectada a las 00.30 horas. Un policía local franco de servicio circulaba a esa hora por la CV-35 y observó cómo un Chevrolet amarillo con un hombre al volante avanzaba en dirección a Valencia por los carriles en sentido Ademuz. Los vehículos que circulaban correctamente hacían bruscas maniobras para evitar ser embestidos.
El policía telefoneó al 092 e informó de las características y posición del vehículo, que avanzaba «a gran velocidad», según un testigo. Así, sus compañeros del grupo GOES iniciaron un dispositivo para tratar de interceptarlo en Valencia. Justo a la entrada de la ciudad el extraño conductor se detuvo en un semáforo.
El agente se colocó a su lado y se identificó como policía. Tras ello le indicó que detuviera el motor y se apeara, pero el conductor, Rafael B. P., de 36 años, no hizo caso. Apretó a fondo el acelerador y huyó por la avenida Cortes Valencianas. En su fuga se saltó varios semáfororos en rojo, irrumpió a gran velocidad en General Avilés, continuó por la avenida Pio XXII y desembocó en la calle Rascanya, donde una patrulla de GOES salió tras él.
El vehículo policial se colocó en paralelo al 'kamikaze', que optó por embestirlo con bruscas maniobras. Durante la persecución, se estrelló contra otros dos coches estacionados. Al final fue bloqueado por otra unidad policial. Antes de ser arrestado, el conductor se ensañó a golpes con los agentes. Cuatro de ellos sufrieron lesiones.











