El pleno de la Eurocámara aprobó ayer la concesión de más de ocho millones de euros del Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización (FEAG) para hacer frente a más de 2.000 despidos en sectores relacionados con la construcción en Castilla-La Mancha y en Castellón. Esta provincia recibirá 6,5 millones ya anunciados.
Estas ayudas financiarán programas de formación, búsqueda de empleo, reinserción y apoyo a los trabajadores que deseen crear su propia empresa, según informó la Eurocámara en un comunicado. En el caso de Castellón, se trata de apoyar a los que perdieron su empleo en el sector cerámico, donde entre septiembre de 2008 y junio de 2009, un total de 2.425 personas fueron despedidas de 181 pymes que operan en este mercado en tres comarcas de la provincia: l'Alcalatén, La Plana Alta y La Plana Baja.
De esos 2.425 trabajadores, 1.600 reúnen los requisitos para solicitar las ayudas del FEAG, que aportará 6,5 millones a los más de 10 millones de euros de ayudas que recibirán los afectados. Las autoridades españolas solicitaron la financiación del Fondo en septiembre de 2009 alegando que los despidos estaban relacionados con la crisis financiera internacional, que ha provocado una reducción drástica de los préstamos al sector de la construcción y a los particulares causando un descenso en la demanda de nuevas viviendas.
España subraya que en el llamado 'distrito industrial cerámico' de Castellón, el número de desempleados ha aumentado casi un 500% entre enero de 2007 y junio de 2009. Además, debido a la concentración del sector en un pequeño número de zonas (el 85% de los puestos de trabajo de la industria de la cerámica están situados en siete municipios), el impacto local es aún mayor de lo que muestran estas cifras.
La segunda solicitud aprobada por el pleno procede de Castilla-La Mancha, donde 585 personas perdieron sus trabajos en 36 empresas dedicadas a la fabricación de puertas entre noviembre de 2008 y julio de 2009. De esos 585 despedidos, 557 cumplen las condiciones para acceder a las ayudas del FEAG. La ayuda total prevista para este sector es de tres millones de euros, de los que casi dos millones (1,95) procederán del Fondo europeo.
Al igual que en el caso anterior, las autoridades españolas argumentan que la crisis es la responsable de una reducción en la demanda de viviendas, afectando al sector de la construcción y a las empresas auxiliares.







