El Consorcio Provincial de Bomberos también sufre la crisis. Y de qué manera. El PSPV alertó ayer de que corren peligro las nóminas de julio. El presidente del Consorcio, el popular Francisco Tarazona, admitió los problemas económicos, pero redujo el nivel de alarma. «Los sueldos se pagarán. La Diputación nos adelantará el dinero». El problema, tal y como reconoce el responsable, es el retraso en los pagos de la Generalitat. La Conselleria de Gobernación aporta cada año unos diez millones de euros. Sin embargo, a fecha de hoy todavía no se ha saldado el primer trimestre. Ni mucho menos el segundo. En total, la cantidad asciende a unos seis millones.
Tarazona ya ha contactado en repetidas ocasiones con la Conselleria de Gobernación, que dirige Serafín Castellano. No obstante, el problema ahora parece que recae en Hacienda, que todavía no ha actualizado el pago.
«Estamos ante un hecho de enorme gravedad que el presidente del Consorcio ha reconocido que está tapando Rus (presidente de la Diputación) con las inyecciones económicas que realiza», denunció Ramón Marí, portavoz socialista en el Consorcio.
El PSPV denunció, además, que la deuda de la Consorcio asciende a 24 millones de euros. Una cantidad que también reconoce Tarazona. No obstante, el responsable popular aclara que se trata de algo heredado desde tiempos de Lerma.
El Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia denunció esta semana que carece de los equipos y emisoras de la red de Comunicaciones Red de Comunicaciones Digitales de Seguridad (COMDES) instalada por la Generalitat el año pasado para hacer frente la campaña de incendios forestales. De hecho, esta es una de las inversiones previstas por el Consorcio para este año. El coste es de un millón y medio de euros. A día de hoy es una incógnita de dónde saldrá el dinero para pagar los equipos.








