La implantación de Ciencias de la Salud en la Universitat Jaume I a partir del próximo mes de septiembre está más en el aire que nunca. La Conselleria de Educación ha excluido los grados de Medicina y de Enfermería en la aplicación informática de preinscripción en el sistema universitario de la Comunitat Valenciana que este lunes se abrirá al estudiantado de forma oficial, lo que puede retrasar un año la oferta de los estudios sanitarios en el campus de Riu Sec.
La Universitat se negó ayer a verificar la herramienta informática por la ausencia de estas dos titulaciones, omisión que ya advirtió telefónicamente el pasado 24 de mayo al director general de Universidad y Estudios Superiores, Jesús Marí Farinós, y el pasado 2 de junio por escrito «se le comunicó de nuevo que no se había subsanado esa omisión». La Jaume I emitió ayer un comunicado en el que solicitaba la incorporación de ambos grados en la preinscripción ya que, según el rector en funciones, Francisco Toledo, «sería un grave error» no incorporar estas dos carreras.
El todavía rector -está previsto que cese en el cargo este mismo lunes- advirtió de que «serán los dos únicos grados de los 145 solicitados por las universidades valencianas en los que los futuros alumnos de la Comunitat no se podrían preinscribir» y aseguró que «el hecho de que estos estudios estén pendientes de verificación por la Aneca no es excusa, ya que existe una gran multitud de otros grados, entre ellos ocho de nuestra propia Universitat, que están en la misma situación pero que sí se encuentran en la aplicación de preinscripción».
El conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, emplazó ayer «al próximo lunes» para «sentarse con el máximo responsable de la Universitat -en referencia a Vicent Climent, cuyo decreto de nombramiento firmó ayer el propio Font de Mora- y tomar una decisión».
El conseller dijo «estar convencido» de que «del acuerdo de las dos instituciones saldrá lo mejor para Castellón y para los alumnos de Enfermería y de Medicina que sin duda va a tener Castellón», aunque no aclaró si estos alumnos llegarán a la universidad pública de la ciudad -la Cardenal Herrera sí ofertará Medicina el próximo curso- ni si la UJI tendrá que esperar al curso 2011/12.
El titular de la cartera de Educación matizó, sin embargo, que en la decisión que tomen a partir de este lunes de la mano del nuevo equipo rectoral de la UJI se analizarán «todos los datos, todas las perspectivas, las dotaciones, las provisiones, las previsiones, la economía, los presupuestos, el plan plurianual de financiación y su incidencia».
«Sentido común»
El alcalde de Castellón, Alberto Fabra, que presidió ayer un acto oficial en la Casa dels Caragols junto al conseller, dijo estar «convencido» de que la Conselleria «va a hacer lo posible y lo imposible para que pueda implantarse Medicina, porque es una petición de la sociedad de Castellón».
Pero consideró que el esfuerzo debe ser compartido por parte de la Conselleria y de la Universitat: «Lo que no puede ser es que queramos reducir un 5% el sueldo a todos los funcionarios y luego queramos hacer más allá de lo que pueda ser posible. Pido un mayor esfuerzo de la Conselleria, y mucho sentido común por parte de todos los que podamos pedir inversiones».
Preguntado por si el posible retraso en la implantación podría deberse a motivos económicos, el primer edil de Castellón contestó que «ya no es una cuestión económica, sino de posibilidad en cuanto a tener las instalaciones adecuadas para poder impartir ese tipo de docencia y de titulación. Creo que va más por ahí el camino».
Una argumentación de la que discrepa la Universitat Jaume I. El rector electo, Vicent Climent, y el saliente, Francisco Toledo, presentaron hace dos semanas una hoja de ruta para garantizar la implantación de Ciencias de la Salud el próximo septiembre. A falta de completar la tramitación administrativa -ocho grados de la UJI que están en la misma situación que Medicina y Enfermería sí se han incluido en la preinscripción-, la UJI informó de que las aulas docentes se ubicarían en la Escuela Superior de Tecnología, donde también están los laboratorios a excepción de una sala de disección y otro de simulación clínica que se construirán en la ampliación de Humanas y que la UJI se comprometió a tener ejecutados en octubre.
Ambos rectores dijeron entonces y Toledo reiteró ayer que todo quedaba a expensas de que Educación garantizase la financiación necesaria para impartir ambos grados. La memoria económica que la UJI ha trasladado a Conselleria contempla una inversión de seis millones de euros para la adecuación provisional del edificio de Humanas y 19 millones de euros hasta 2015, de los que 4,6 corresponderían al curso 2010/2011.
Toledo reiteró ayer que «la UJI no está reclamando una financiación adicional en estos momentos de crisis, sino que se trate a nuestros grados de Medicina y Enfermería como al resto de titulaciones del sistema universitario público valenciano».
Pero toda esta previsión es en estos momentos papel mojado tras la exclusión de los estudios de la rama sanitaria de la preinscripción universitaria, que arranca el próximo lunes y finaliza el 5 de julio. Fuentes de la Conselleria no descartaron que los grados de Medicina y Enfermería puedan incorporarse a la preinscripción universitaria ya con el proceso iniciado, una posibilidad que la UJI entiende frenaría la llegada de las dos titulaciones. «Esperamos que ese error se subsane el mismo lunes, y no con posterioridad, ya que ello limitaría las posibilidades de elección de los futuros alumnos», dijeron.
Por último, Toledo declaró que «si el lunes los grados de Medicina y Enfermería no figuran en la preinscripción no será por culpa de la Jaume I, sino de la Conselleria».








