Los sindicatos de la cárcel de Picassent se encerraron ayer en el despacho del director para protestar por la puesta en marcha del sistema electrónico que controla que los funcionarios hagan las rondas nocturnas.
El dispositivo de vigilancia se ha implantado en los cuatro módulos de la enfermería, información que ya adelantó LAS PROVINCIAS. Consiste en un lápiz óptico que los trabajadores llevarán durante la ronda. A lo largo del trayecto, existen diferentes puntos de control que certifican electrónicamente que el empleado ha estado en ese lugar a esa hora. Posteriormente, los datos se descargan en el ordenador. Antes, este control se efectuaba con firmas. Pero la novedad no cuenta con el beneplácito de los funcionarios. Más bien todo lo contrario.
Los sindicatos ya calificaron en su día el sistema de «cacería al funcionario» porque se sitúa al trabajador «bajo sospecha», es decir, se duda de que realmente se haga la vigilancia. Además, también criticaron el «despilfarro» de este sistema en un momento de crisis económica.
Fuentes de Instituciones Penitenciarias, en cambio, consideran que no se trata de un equipo que suponga un gran desembolso y, además, inciden en que garantiza seguridad jurídica ante cualquier denuncia en la que se pueda acusar a los funcionarios -en un suicidio o pelea entre presos- de no haber cumplido con su cometido.
Todos los sindicatos que se encerraron ayer, Acaip, CSI-F, UGT y CC. OO., criticaron la falta de diálogo por parte de la dirección de la prisión. «Estamos cansados de buenas palabras», subrayaron en un comunicado. Por el momento, no han decidido nuevas fórmulas de presión.
No es la única queja que sostienen los sindicatos ante la dirección de la prisión. También critican que los responsables hayan decidido aumentar el tiempo mínimo que un funcionario está destinado en un mismo módulo.
Los trabajadores suelen cambiar de zona de trabajo cada tres o seis meses, según las características de las dependencias. Ahora este periodo se va a doblar. La dirección de la cárcel considera que de esta forma, el funcionamiento será más eficiente porque duplicar la frecuencia de las rotaciones permite «que el trabajador conozca mejor el módulo».








