Situación de «estrés» y «tensión» es la que se vive en la Fiscalía de Castellón por el considerable aumento de la carga de trabajo a la que se tiene que hacer frente. Un incremento que no sólo se debe a que se han iniciado más procedimientos penales, sino a que se están acumulando las causas pendientes y casi se ha duplicado la participación de los fiscales en las calificaciones. El fiscal jefe de Castellón, Javier Carceller, presentó ayer la Memoria de 2009, junto al fiscal portavoz, Francisco Sanahuja; el teniente fiscal Juan Salom; y la fiscal delegada de Medio Ambiente, María Dolores Ofrecio. En rueda de prensa, Carceller hizo un repaso por todos los datos manejados por Fiscalía a lo largo del pasado año. Entre ellos resaltó el constante incremento de los asuntos pendientes en materia penal que está desembocando en una situación de colapso.
«Los procedimientos abreviados son de vital importancia para valorar la carga de trabajo real de juzgados y Fiscalía», dijo. Así, habló de un aumento del 2,63% de estos procedimientos. Pero a ello se suma que en 2009 los fiscales han tenido que participar en un 40,43% más calificaciones. Por contra, la criminalidad denunciada (tanto diligencias previas como urgentes) ha caído en un 1,39%. «Esto sugiere que del volumen total de la criminalidad denunciada se han archivado o sobreseído menos asuntos, es decir, ha habido más carga de criminalidad», apuntó.
No obstante, el fiscal jefe destacó que, a pesar de que sólo han crecido un 2,63% los procedimientos abiertos, «en la cifra de pendencia final se supera el 5,15%». Es decir, la Fiscalía comienza 2010 con un 5,15% más asuntos pendientes que hace un año. «La acumulación de asuntos por resolver está muy por encima de la acumulación de causas ingresadas. Los juzgados no son capaces de digerir todo el volumen de asuntos que están entrando», detalló y puntualizó que «no sólo es que no se pueda atender el aumento del último año, sino que también aumenta el volumen acumulado de retrasos de años anteriores».
La pendencia (asuntos pendientes) lleva años creciendo. Ya 2009 comenzó con un aumento del 17,26% con respecto al año anterior. Pero no es lo único que engorda la carga. «El tremendo aumento de las calificaciones, suben más de un 40%, da lugar a situaciones de estrés en la Fiscalía, de tensión, porque no tenemos plantilla suficiente para atender los asuntos». «Y es lo suficientemente elocuente sobre la carga de trabajo que pesa sobre los fiscales que tienen asignado el turno penal», apostilló.
Es por ello que el fiscal jefe reclamase que «la única forma de corregir estas cifras hacia la normalidad pasa por reconsiderar el aumento de la planta judicial y, sobretodo, por reconsiderar la plantilla del Ministerio Fiscal». En este sentido, anunció que para principios del próximo año la plantilla aumentará en dos fiscales más. Este año, el curso arrancó con otra nueva plaza. No obstante, en asuntos de plantilla siempre se va un paso por detrás.
Carceller habló de un «déficit histórico» y expresó sus dudas de que la nueva plaza de fiscal de este año rebaje la pendencia. «Soy optimista, pero estoy seguro de que el aumento de sólo una plaza desde luego no va a solucionar la enorme presión que está recayendo sobre los fiscales que atienden competencias penales», destacó. Según dijo, para este año había reclamado un aumento de tres fiscales, de los que se han concedido dos. «La situación es crítica», sostuvo.
Pero al aumento de la pendencia y la disminución de la tasa de archivo hay que sumar una nueva tendencia que puede rebajar en el futuro el volumen de trabajo. «Las diligencias urgentes han aumentado un 12,27%, lo que supone de manera clara un afianzamiento de la vía procesal rápida y consensuada frente al menor aumento de procedimientos abreviados. Es decir, abogados, fiscales y clientes están intentando llegar a pactos antes de buscar solución por un juicio en un juzgado penal o en la Audiencia», dijo.
La crisis también ha contribuido a generar algún cambio en el trabajo de la Fiscalía. Carceller explicó que, aunque los delitos contra el patrimonio y robos violentos han descendido, lo que sí ha aumentado son las estafas e insolvencias punibles (18% y 82% respectivamente). «Esto no supone fuerza ni violencia, son artificios engañosos con la finalidad de intentar obtener incrementos patrimoniales».
La seguridad vial y los delitos contra la salud pública ofrecen también considerables aumentos. En 2009 se llevaron ante Fiscalía un 135,7% casos más por conducir sin licencia y un 40% más por conducción temeraria. La conducción bajo el alcohol se mantiene estable.
En cuanto al tráfico de drogas, Carceller destacó: «Nos preocupa que ha aumentado de manera desorbitada las denuncias por detección de sustancias que no causan graves daños a la salud». El aumento ha sido del 224%.








