Un negocio de apuestas para elegir a los candidatos a ocupar el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat -que no el elegido final- no tendría futuro. O no sería negocio. Esperar una sorpresa en una 'quiniela' de este tipo era impensable. El guión se cumplió ayer, tal y como estaba previsto. Cada asociación, con su candidato o candidatos. La conservadora Asociación Profesional de la Magistratura (APM) acuden con Pedro Castellano y el sustituto, Vicente Magro, aunque a estas alturas el suplente ocupa ya el mismo 'peso' que el oficial, según algunas fuentes.
Son el plan A y el plan B para que APM siga ocupando el sillón del alto tribunal valenciano. Porque si algo tiene claro el grupo conservador es que Valencia tiene que seguir siendo 'azul'. A toda costa. Pese a que esta imposición suponga 'sacrificar' los tribunales de Cataluña y Andalucía, otra de las plazas en liza. Eso a día de hoy importa poco. El objetivo prioritario es el órgano valenciano.
¿Y por qué Magro gana enteros? El motivo, según explican las fuentes, es que el actual presidente de la Audiencia de Alicante es mejor visto por el sector progresista. Ambos, tanto Castellano como Magro, concurren bajo APM, pero el segundo tiene un 'perfil' que los conservadores podrían 'digerir' de mejor manera.
La elección del presidente del TSJ requiere de una mayoría cualificada (13 de los 21 miembros del pleno). El hecho de que tanto el PP como el PSOE designen cada uno a nueve de los magistrados del órgano obliga sí o sí a que el elegido sea consensuado por ambos.
Jueces para la Democracia, la agrupación progresista, se lo juega todo a una carta, la de Mercedes Boronat, magistrada de la sala de lo Social del TSJ. No hay proyecto alternativo.
El interés de las dos sensibilidades por presidir el TSJ no es otro que el caso Gürtel. A la causa de los trajes puede sumarse en breve la presunta financiación ilegal del Partido Popular en la Comunitat Valenciana.
Y en esas aguas revueltas en las que puede convertirse la lucha entre conservadores y progresistas, se encuentra José María Tomas y Tío, el presidente de la sección segunda de la Audiencia de Valencia. Sin el apoyo de las asociaciones, sus posibilidades son escasas.
No obstante, vuelve a estar entre los candidatos cuyos nombres irán al pleno del Consejo General del Poder Judicial el próximo día 21 de junio. «Aspiro a tener el doble de votos que en la anterior convocatoria», comenta con humor. Sería una propuesta demasiado ambiciosa si no fuera porque duplicar los apoyos supondría pasar de uno a dos.
El resto de los aspirantes que optan a sustituir a Juan Luis de la Rúa prefirió ayer no pronunciarse. Quizá porque son conscientes de que un error les puede costar caro. Ahora ya no hay nada que ganar, pero sí pueden perder mucho. Y ante el peligro, la cautela.
La única novedad respecto a la terna de la primera convocatoria -se cerró sin acuerdo- es la de Vicente Magro. El magistrado decidió presentarse a esta segunda oportunidad sin acudir a la primera cita. Y ha pasado la terna. Magro, muy bien relacionado a nivel político, cuenta con bastantes apoyos, según las fuentes consultadas. Además, fue uno de los candidatos que ganó puntos con la entrevista del pasado 20 de mayo ante los miembros de la Comisión de Calificación del Consejo.
Este órgano es el que se encarga de evaluar los proyectos de cada uno de los candidatos. A la cita en Madrid, acudieron ocho magistrados. Cuatro ya se han quedado fuera del proceso. Contaban con pocas posibilidades, pero tras las entrevistas enterraron cualquier opción.
En lo que coinciden todos los candidatos, con mayor o menor énfasis, es en la importancia de que el próximo día 21 se elija al sustituto de Juan Luis de la Rúa. Otro fracaso en la negociación sólo contribuiría a dañar todavía más la imagen del Consejo. Y a partir de la próxima semana, se abre el diálogo para llegar a un acuerdo en el TSJ de la Comunitat.
El vicesecretario del Consejo General del poder Judicial (CGPJ), Fernando de Rosa, también se expresó en este sentido. De Rosa dijo que espera que los elegidos «concilien voluntades de 13 personas» para que exista «la propuesta del nuevo presidente del TSJCV».
De la Rúa opina de la prensa
Mientras, las etapas para sustituir a De la Rúa se van cumpliendo, el presidente en funciones desde hace un año del alto tribunal, sigue al frente de sus responsabilidades. El magistrado acudió ayer a la jura de una docena de nuevos magistrados que trabajarán en diferentes juzgados de la Comunitat.
De la Rúa les animó a que no pierdan la vocación e instó a que luchen por la imagen de la Justicia. Aprovechó entonces para criticar a los medios de comunicación. «Los medios tienden a decir que no son noticia las buenas sentencias, sólo los errores». Sin embargo, la opinión del usuario directo de la Administración de Justicia nos da «un notable», según las estadísticas que maneja.








