Los problemas en el Instituto de Educación Secundaria (IES) de Monforte del Cid no han terminado. Una acción de protesta por parte del profesorado, como fue el colgar la foto del conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, boca abajo, está causando un auténtico culebrón. El director del centro, José Luis Santiago, que fue multado con 20 días de suspensión de empleo y sueldo por esta acción, ahora ha recibido un nuevo expediente de la administración pública de revocación de su cargo.
«Lo que significa es que me quieren expulsar», afirmó ayer el afectado, quien el pasado 13 de marzo presentó su dimisión ante la dirección territorial de Educación de Alicante -junto al jefe de estudios y secretario- para que se hiciera efectivo el 30 de junio y todavía no ha recibido respuesta. «No quieren que dimita porque quieren echarme», apostilló.
«Hostigamiento» es la palabra que más se repite durante su conversación. Dice que está sufriendo un «acoso continuo» por parte de la dirección territorial y de uno de los inspectores desde que permitió -tal y como se decidió en el claustro- que se colgase esa fotografía del conseller. Ahora, «lo que pretenden es desacreditarme para que me consideren un estafador y un chorizo, que hago de mi centro un cortijo».
El nuevo expediente es el resultado de una inspección que se realizó en el instituto el pasado mes de marzo y después de semanas y más semanas de protestas de sindicatos, padres y profesores que querían mostrar su apoyo a José Luis.
Los inspectores que acudieron sin previo aviso alegaron que se había elegido este instituto de forma aleatoria, pero que no sería el único de la Comunitat que visitarían. La realidad es que «sólo vinieron a este instituto», recordó ayer el director, quien estima que el expediente, sobre el que también presentará alegaciones, no se resolverá hasta septiembre para que «antes de expulsarme deje todo preparado para el curso que viene».
Durante dos días, según recordó el docente, revisaron los papeles de los últimos cinco años «con lupa» para hacer una auditoría de la documentación cuando «en todos los centros pueden encontrar algún papel con el que te has retrasado porque somos profesores y nos quieren convertir en personal burocrático».
En el expediente que recibió el pasado lunes y que consta de ocho folios se alegan -según el director- diferentes irregularidades a nivel burocrático como, por ejemplo, que el instituto carece de la figura destinada a velar por la igualdad entre hombres y mujeres o que no cuentan con un departamento de actividades extraescolares, «aunque aquí hacemos todo tipo de actividades. Hay mucha bajeza». El director, que tiene ya interpuestos dos contenciosos, no piensa quedarse de brazos cruzados y tiene diez días de plazo para presentar unas alegaciones que está convencido de que no se tendrán en cuenta. Por ello, no descarta volver a acudir a la Justicia porque «ya no creo en la Conselleria», aunque siga defendiendo el sistema educativo.
A última hora de la mañana de ayer los sindicatos mantuvieron una reunión para analizar la situación, asamblea que volverá a repetirse hoy para tomar diferentes medidas de apoyo. Santiago lo tiene muy claro. Este «bombardeo constante» de presiones que ha sufrido el centro va dirigido a todos los directores. «Es una aviso claro de lo que les puede pasar».
CC.OO. anunció ayer que propondrá una reunión de la permanente de la junta de personal, criticó la actitud de Educación por el papel que está representando y consideró el expediente una medida «desproporcionada e inaudita». Por su parte, EU pidió ayer que se «retire inmediatamente» el expediente al director.







