José Vicente González, presidente de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV), introdujo ayer una nueva reforma necesaria para que España y la Comunitat Valenciana salga de la crisis. Defendió el copago sanitario. Lo tildó de necesario aunque sea con carácter «simbólico». Tras decir que el sistema sanitario español es «uno de los mejores aunque esto no signifique que está bien gestionado», el líder de los empresarios de la provincia de Valencia mantuvo que el copago se debe implantar «sin carácter recaudatorio, porque serán cuatro reales, sino disuasorio».
El objeto de la medida, según expuso el líder de la CEV, está en «evitar las pruebas innecesarias» que se realizan a petición del paciente pero sin que tenga justificación plena por parte del personal sanitario. Contra este colectivo también cargó González. «Hay que disminuir el absentismo sanitario que es del orden del doble que el del resto de los funcionarios que, a su vez, es de más del doble que el de los empleados de la empresa privada», relató el presidente de la CEV, que, con tono irónico, añadió: «Resulta que el que cuida es el colectivo más enfermito de todos o es que el que firma la baja lo tiene muy cerca».
Estas declaraciones se pronunciaron ayer en una jornada organizada por la Real Sociedad Económica de Amigos del País en el centro cultural de Bancaja. También participaron el presidente de Cierval, Rafael Ferrando, así como los de las patronales provinciales de Alicante y Castellón, Rafael Martínez Berna y José Roca. Entre el público asistente estuvo Vicente Folgado, vicepresidente de la Cámara y de la patronal del mueble, Alberto Catalá, presidente de Feria Valencia, Antonio Adés, responsable de Ford Almussafes, así como los secretarios generales de UGT y Comisiones Obreras, Conrado Hernández y Francisco Molina, así como Jorge Alarte, secretario general del PSPV, y Cristina Moreno, diputada socialista en Les Corts.
Los políticos fueron, precisamente, uno de los objetivos de los cambios que demandaron los empresarios. «No sirve de nada a la sociedad que un partido intente destruir al otro porque se ha visto que no lo consiguen destruir», aseguró José Roca. González, en referencia a la reforma educativa, manifestó no entender cómo no existe un acuerdo para, acto seguido, afirmar:«No se ponen de acuerdo porque sólo piensan en el voto de mañana y la educación es una cuestión que se ve a los 20 años». Disgustado, añadió: «Son incapaces de llegar a acuerdos y no lo entiendo».
Reforma laboral
La receta principal de la CEV para solucionar la crisis es reformar el sistema productivo para «que cree empleo con crecimientos del PIB del orden del 0,5% y no del 2%». Para lograrlo, la patronal valenciana volvió a pedir la reforma laboral. «El actual marco de relaciones laborales no sirve ni para garantizar el empleo a aquellos que dice querer proteger. Y si no, veáse lo que ha sucedido en los dos últimos años y los empleos que se han perdido».
El líder de los empresarios valencianos mantuvo que, atendiendo a esta realidad, lo que es «indiscutible» es que se necesita esta reforma «que nos dé flexibilidad y capacidad de adaptación a los cambios al mismo tiempo que garantice la empleabilidad.
Rafael Martínez Berna, presidente de Coepa, se centró en la necesidad de «reindustrializar la Comunitat» ya que «todos los sectores tradicionales tienen futuro». El objetivo que se marcaron los empresarios es que la industria suponga el 22% del PIB de la Comunitat mientras que actualmente sólo llega al 12%. Esta subida de la industria, según la patronal alicantina, no debe de dejar de lado que «los servicios son estratégicos» y puso como ejemplo la ciudad de Valencia que «se ha convertido en un referente turístico y debemos potenciarla».
José Roca, de la patronal de Castellón, defendió el papel de la construcción en la Comunitat y aseguró que debe seguir siendo importante pero «sin construcción especulativa». Sobre la agricultura, añadió: «Es un sector fundamental. Sin él, no podemos comer. Además, sin la agricultura, una gran parte de la Comunitat sería un desierto».








