La Universidad Católica de Valencia ha iniciado la demolición de las viejas instalaciones de la brigada de obras municipal para levantar el primer campus universitario del municipio. La inversión supera los 14 millones de euros y atraerá a más de 1.500 personas entre estudiantes, profesores y personal no docente. El proyecto ha sido posible gracias al acuerdo entre la Universidad y el Ayuntamiento, que cede un solar de 5.000 metros cuadrados por un plazo de 35 años, momento en que todo lo construido será propiedad municipal.











