150 metros cuadrados de espacio han generado una de las mayores crisis sociales en
Valencia. ¿Quién no se ha tomado una paella o unas bravas en un restaurante de la playa? Un placer que añoran y envidian los ciudadanos de interior. Precisamente la bondad de vivir junto al mar y disfrutar de comer en la playa dejará de tener sentido para los valencianos en unos días si los hosteleros no consiguen frenar la decisión unilateral que ha tomado la Dirección General de Costas.
El próximo día 17, los 14 restaurantes de la Malvarrosa deberán retirar sus terrazas para cumplir con el artículo 66 de la ley de Costas que sólo permite un máximo de 150 metros cuadrados de ocupación por cada establecimiento, incluido interior y exterior. Una exigencia excesiva teniendo en cuenta los 40.000 comensales de media que atiende cada restaurante al año. Los días laborables acuden una media de 50 y los fines de semana, 200 personas los sábados y unos 400 los domingos. Cifras que se incrementan en verano.
La reducción de metros se extenderá también a los hosteleros de Pinedo, El Saler y
Sagunto. «Una locura, una insensatez y una falta de sentido común y responsabilidad hacia el turismo de la
Comunitat Valenciana». Así lo reivindican hasta la saciedad los hosteleros.
La decisión de Costas obligará a retirar una media de 30 mesas por local y eso supondrá prácticamente el cierre de los establecimientos. «Todos los domingos hacemos tres turnos de comidas y no cesamos de recibir clientes cada día. ¿Quién va a dar de comer a los turistas de sol playa, paella y sangría?», se pregunta el presidente de los hosteleros afectados de Pinedo y El Saler, Emilio Vázquez.
Para frenar la amenaza al sector turístico, los hosteleros han preparado hoy un gran acto reivindicativo con lo que mejor saben hacer: cocinar. Los empresarios ofrecerán 3.000 raciones de paella gratis, 1.000 más de las que en un principio habían planificado, clóchinas, refrescos y un camión de helados para todos aquellos que se acerquen hoy a la playa de la Malvarrosa.
Una invitación culinaria con la que se espera atraer a miles de valencianos amantes de la gastronomía valenciana y que quieran sumarse al mantenimiento de las terrazas junto al mar. «Lo único que queremos es que se nos trate con respeto y como empresarios que somos y el servicio que estamos haciendo a la sociedad», explicó el letrado de los hosteleros.
Raciones de paella gratis
Desde las 12 hasta las 13 horas se regalarán las raciones de paella, pero no desde sus habituales terrazas. Los hosteleros no las instalarán para que los invitados comprueben el limitado espacio que les queda para subsistir. «Una imagen vale más que mil palabras, por eso queremos que todos vean el espacio que tendremos si la Dirección General de Costas nos obliga a retirarlas», apuntaron los organizadores.
La protesta ciudadana comenzará dos horas antes frente a la playa de Pinedo con una concentración de embarcaciones miembros de la Federación de Vela, del Club Náutico y los clubes Devesa y la Pobla de Farnals.
Tanto por mar como por tierra se cubrirá el acto reivindicativo. «Queremos que todo el mundo se implique para demostrar a la Dirección General de Costas que se equivocan rotundamente», añadieron desde la organización.
Todo un despliegue de fuerzas con la que los afectados pretenden acudir este lunes con más moral a la reunión prevista en Madrid con la Dirección General de Costas. Un encuentro decisivo y culminante desde que el pasado mes de noviembre comenzara la batalla entre el Gobierno y los hosteleros.
Los primeros que anunciaron el problema que se generaría fueron los empresarios de El Saler y Pinedo. A mediados de noviembre recibieron una carta procedente de la Dirección General de Costas en la que les anunciaba que debían retirar las terrazas el 1 de enero de 2010 o de lo contrario recibirían multas que podrían llegar hasta los 100.000 euros.
«Es una barbaridad y no entendemos lo que está sucediendo cuando desde hace una década seguimos colocando las terrazas de la misma forma y nunca el Gobierno nos había dicho que era negativo», añadió el abogado responsable de Pinedo y El Saler, Javier Campomanes.
Tras la misiva,
LAS PROVINCIAS ha denunciado una y otra vez la injusticia que se estaba realizando con los hosteleros y desde el primer momento se ha puesto del lado de estos empresarios. La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, se reunió con los afectados para manifestar también el apoyo municipal.
La Dirección General de Costas aprobó a finales de diciembre, cuando ya expiraba el plazo, una moratoria para analizar el problema de cada uno de los locales afectados por la decisión del Ministerio de Medio Ambiente.
Fue entonces cuando los hosteleros respiraron al conocer que el 1 de enero podrían seguir atendiendo a los comensales, sin embargo no podían descansar en su lucha porque las temporadas de Fallas, Semana Santa y verano estaban en peligro. La campaña ciudadana siguió y los abogados de las zonas afectadas, Sagunto, Pinedo, El Saler y Malvarrosa, iniciaron una estrategia para defender el negocio turístico que representa el 13% del PIB de la Comunitat Valenciana.
Cambio de criterio
Para el Ministerio, su cambio de criterio no es un capricho, sino una consecuencia de las alteraciones medioambientales. La Directora General de Costas, Alicia Paz Antolín, aseguró a LAS PROVINCIAS que los problemas por el cambio climático habían obligado a los técnicos a tomar una serie de recomendaciones y reducir los metros cuadrados de terrazas para evitar agresiones medioambientales.
La justificación, no obstante, no fue suficiente ni argumento necesario para reducir hasta su eliminación las instalaciones. Los empresarios continuaron presionando y realizando actuaciones de protesta mientras el delegado del Gobierno, Ricardo Peralta, repetía hasta la saciedad el mismo discurso: «Los hosteleros deben cumplir la ley y así se debía seguir».
La postura del Gobierno, sin embargo, no tuvo el respaldo de los socialistas valencianos, que se pusieron a favor de los afectados y aseguraron que iban a seguir trabajando a su favor.
Quien también mostró su apoyo explícito a los hosteleros fue el conseller de Gobernación, Serafín Castellano. «Exigimos el traspaso de competencias, tal y como lo tiene Cataluña y Andalucía, en trámite. Nuestro Estatuto de Autonomía así lo refleja», afirmó. El Gobierno rechazó esta petición.
A pesar de esta negativa, los diputados populares valencianos en Madrid, con Esteban González Pons al frente, reclamaron al Gobierno el cambio de la ley de Costas para adaptarla a las nuevas circunstancias y proteger los intereses de los empresarios y proveedores, que nunca se habían visto en una situación tan complicada como la actual.
Durante este tiempo, los ciudadanos no podían creerse que la preocupación de los empresarios fuera tan grave como la que explicaban. Por eso, en Semana Santa aprovecharon para explicar a todos los visitantes la dura situación que atravesarían. Nadie se lo podía creer cuando les aseguraron los problemas que se generarían y que no podrían tomar sus aperitivos junto al mar. Los clientes lo entendieron y no dudaron en dar su apoyo y respaldo para reclamar el mantenimiento de las terrazas tal y como habían estado durante una década.
De hecho, la mayor parte de los turistas que visitan Valencia acuden a la playa. Actualmente, 6 de cada 10 llegan a Valencia única y exclusivamente para pasar sus vacaciones en las playas y las instalaciones costeras. Estas conclusiones se obtuvieron tras un estudio realizado por Turismo Valencia, que demostraba el interés de los visitantes y donde se concluía que el «90% valoran tanto el clima, las playas de la ciudad y el paseo marítimo como buenos o excelentes».
La alcaldesa Rita Barberá confirmó ayer su asistencia al acto reivindicativo. Tras la presentación de una estrategia para reducir la polución en la ciudad, recordó que cada día «reivindico los chiringuitos y aprovecho para hacerlo hoy también». Aseguró que los plazos para dar una respuesta satisfactoria a los hosteleros se agotan.
«El Gobierno mantiene su insensibilidad y eso aumenta la angustia de los trabajadores, los propietarios y hasta los proveedores de los restaurantes», añadió.
«Parece que el Gobierno socialista tiene enfrente hasta a sus propios cargos locales. Es una torpeza y una terquedad, representada en el delegado del Gobierno, que no encuentra espacios de diálogo para cumplir y perseverar los acuerdos anteriores porque la ley no ha cambiado», insistió Barberá.
Aseguró que se pone al lado «de los trabajadores para apoyar su actividad económica, la misma que hay en todo el litoral de España. La cuestión es que en esta ciudad gobierna un signo distinto y nos hacen daño».
Recordó el recurso contencioso anunciado por los hosteleros en el caso de que falle la reunión que se celebrará este lunes en el Ministerio de Medio Ambiente. La estrategia también incluye la suspensión cautelar de cualquier resolución que obligue a levantar las terrazas.
Este recurso será el segundo, debido a que el Ayuntamiento ya ha formalizado otro ante el silencio administrativo del Ministerio sobre la solicitud de que sean cedidas las competencias urbanísticas en el litoral, indicaron fuentes cercanas al gobierno municipal.
«Al mediodía veremos la ridiculez del espacio que queda para trabajar cuando levanten las terrazas». Esta iniciativa incluye la colocación de una de 50 metros cuadrados, la superficie que acepta Costas en otras playas, siempre que la total (con el edificio) no supere los 150 metros cuadrados. «No sabemos cuándo recibirán la resolución los hosteleros de Pinedo y El Saler, es una barbaridad contra la que lucharemos. Queremos gestionar los paseos marítimos y no les da la gana».
El delegado del Gobierno, Ricardo Peralta, atribuyó, por su parte, al Partido Popular la convocatoria de la movilización, según informó Europa Press. Manifestó que «el PP ha convocado una actuación de protesta en relación con la situación en que se encuentran algunos establecimientos hosteleros ubicados en el espacio público marítimo-terrestre».
Insistió en que se trata de una «actuación convocada por el PP» que acredita que la estrategia política del PP no duda en hacer bandera de unos intereses privados; seguramente, legítimos y razonables desde esa perspectiva de esos intereses privados»,. Pero, lamentó, que el PP «no los defiende desde la perspectiva del interés general, sino de un interés claramente partidista de desgaste del Gobierno».
Recordó que la reunión del próximo lunes en Madrid con el director general del Mar tiene por objeto «alcanzar un acuerdo» y manifestó que «contrasta la voluntad por parte del Gobierno de buscar un acuerdo por la vía de la negociación con la posición del PP».
La portavoz municipal socialista, Carmen Alborch, dijo, por su parte, que no asistirá hoy al acto reivindicativo, aunque recordó el compromiso del secretario general del Mar en «examinar los casos; por su esfuerzo no va a faltar y encontrará una solución al problema».
Dudó de la oportunidad de la protesta antes de la reunión del lunes, aunque los hosteleros de Sagunto, Pinedo y El Saler han recibido cartas donde se desestiman sus peticiones. En opinión de Alborch, el tema de los restaurantes de la Malvarrosa «está resuelto porque se firmaron acuerdos. No se puede hablar de discriminación y así lo dijo en el Senado».