La mesa de la función pública integrada por Generalitat y sindicatos se reunió ayer para abordar el decreto del Gobierno para recortar el sueldo de los funcionario. La cita terminó con diferencias y con algunos integrantes abandonando el encuentro. El mayor punto de fricción fue el anuncio por parte de los representantes del Consell de la paralización de la carrera profesional. Un plus económico anunciado por el Consell como promesa electoral y que iba a suponer un importante ingreso para los trabajadores de la administración valenciana.
El Consell se defendió aludiendo al decreto del Gobierno, que afecta al actual ejercicio y al del año que viene, por lo que, como muy pronto, el plus de productividad de la carrera profesional sólo se podría cobrar a partir de 2012. Algunos representantes sindicales, como los del CSIF, discreparon de esta postura al considerar que el decreto del Gobierno no afectaba a la carrera profesional, que estaba a las puertas de entrar en Les Corts Valencianes. Cuando el secretario autonómico de Administraciones Públicas, Rafael Peset, y el director del IVF, Jorge Vela, anunciaron la paralización de la carrera profesional, los representantes del CSIF se levantaron y dejaron la reunión. Daniel Matoses, representante de este sindicato, aseguró que se marchó también de la reunión porque los representantes del Consell no mostraron el documento sobre los recortes salariales que hoy se aprobará en la reunión del Ejecutivo autonómico.
Desde el Gobierno valenciano se defiende que las medidas aprobadas por el Ejecutivo de Zapatero afectan a todos los complementos, incluido el de la carrera profesional.
El decreto, que hoy llevará el conseller de Economía, Gerardo Camps, al pleno del Consell, prevé una rebaja del 5% del sueldo base. El mismo porcentaje se aplicará al complemento de destino, mientras que para el específico los representantes de la Generalitat se comprometieron a que el recorte sea menor, entre un 3 y un 4%. Estas rebajas afectará a la paga de este mes, aunque no afectará a la extraordinaria.
Otra de las novedades anunciadas ayer en la reunión es que los recortes no sólo lo sufrirán los empleados públicos con plaza. El personal laboral también verá menguada su nómina al igual que los trabajadores de las empresas públicas. Un decisión que puede afectar tanto a los trabajadores de cualquier conselleria como a un empleado de Radiotelevisión Valenciana o a un profesor de un colegio concertado. En la Comunitat Valenciana hay 238.000 funcionarios, a los que hay que sumar todo el personal que tiene un sueldo público aunque sin plaza. Todos se verán afectados por los recortes.
El disgusto de los sindicatos viene por el hecho de que el plus de la carrera profesional (se cobraría según la productividad de cada empleado público) vendría a paliar en cierta medida los recortes salariales del Gobierno central. Pero al enterarse de que la carrera profesional se quedaba paralizada por los menos hasta 2012, se ha creado un gran malestar entre los representantes de los trabajadores públicos de la Generalitat. Los sindicatos presentes en la mesa de negociación -UGT, CCOO, CSIF, Cemsatse e Intersindical- acusaron al Consell de no amortiguar los recortes sociales aprobados por el Gobierno de Zapatero.









