El Consorcio para la Prevención y Extinción de Incendios de la provincia de Alicante repetirá la prueba teórica para cubrir 33 plazas de bomberos después de que el domingo fueran sorprendidos algunos aspirantes que recibían las respuestas a través de un pinganillo por unos individuos en el exterior del recinto del examen, el Aulario I de la Universidad de Alicante (UA).
Fuentes de la Diputación informaron ayer en un comunicado de que la dirección del Consorcio, conjuntamente con el tribunal encargado de la prueba, han decidido anularla y repetirla para «garantizar la máxima transparencia y seguridad a este proceso selectivo».
El diputado provincial de Emergencias, Francisco Javier Castañer, explicó que el nuevo examen se realizará ahora «a la mayor brevedad posible» y anunció que el Consorcio tomará «medidas especiales de seguridad para evitar que se produzca alguna irregularidad».
Confirmó asimismo Castañer que el presidente del tribunal presentó el pasado lunes una denuncia ante el cuartel de la Guardia Civil y los servicios jurídicos de la Diputación están estudiando el caso para determinar si la corporación provincial se persona en la causa. Aunque los agentes encargados de la investigación no han apreciado por el momento conducta delictiva alguna que merezca reproche penal, han remitido el atestado de su intervención del pasado domingo al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de San Vicente del Raspeig.
La magistrada de dicho órgano está estudiando el asunto. Podría derivar la denuncia a otra vía jurisdiccional o bien ordenar a la Policía Judicial del Instituto Armado que siguiera investigando, pues todo apunta a que los 'soplones' que facilitaban las respuestas a cambio de dinero podría haber cometido hechos similares antes.






