El Ayuntamiento de Xàbia ha cerrado el «Nau Learn School», un colegio que ha funcionado de forma clandestina durante dos años en el municipio. Sus responsables, un matrimonio británico que, aprovechando que el sistema inglés permite presentarse al «General Certificate of Education» sin estar adscrito a un centro, decidió abrir una escuela en casa, un enorme chalé en una zona poco transitada del Cap de la Nau.
Sin embargo, la pareja carecía de titulación, no solicitó licencia de apertura al Ayuntamiento ni a la dirección autonómica de Centros Docentes. Tampoco la autorización del British Council. Ahora se sabe que se valía de un 'tutor' habilitado para presentar a los alumnos a los exámenes en Inglaterra. Así lograron engañar a muchos compatriotas de la Costa Blanca y, con tarifas mucho más baratas que los centros oficiales de la zona, reunieron hasta 40 alumnos de entre 8 y 16 años.
Según fuentes próximas al caso, las clases se daban en las habitaciones de la casa y el comedor era la particular 'aula magna'. Con horarios distintos para adaptarse a su alumnado, trató de impartir cursos de pintura o fotografía.
Las primeras quejas surgieron de los colegios oficiales que lo consideraban competencia desleal pero fue en noviembre del pasado año cuando la comunidad de propietarios de La Siesta, una urbanización cercana, presentó una queja en el Ayuntamiento. Los residentes denunciaron la carencia de permisos del colegio 'pirata', el «hacinamiento» de los menores al utilizarse dormitorios como aulas lectivas, las molestias al vecindario por el continuo tránsito y el «peligro constante» de un alumnado que utilizaba la vía pública como patio. También reclamaban a los servicios sociales de Xàbia que identificara a los menores para asignarles un centro docente adscrito a la Conselleria de Educación y «para su inmediata escolarización» como marca la ley española.
El Consistorio certificó que en el chalé había actividad y dio parte a la Conselleria que cumplió con una inspección y comprobó que se carecía de permiso alguno. A finales de abril, la Policía lo precintó. El problema ahora es la situación en la que quedan 22 alumnos, a un mes de los exámenes y sin colegio. Algunos padres los han enviado a Inglaterra con familiares para que puedan examinarse, otros buscan tutores homologados que les presenten a examen. Solo una joven se ha matriculado en un centro español.
A todo ello hay que sumar la estafa económica que algunos padres denuncian. Y es que, según sostienen, la pareja, a sabiendas de que les iban a cerrar y valiéndose de ofertas o descuentos, pudo cobrar por adelantado todo el curso a algunos padres y desaparecieron. Cantidades que suben a 6.000 euros y que fueron abonadas a través de cheques en libras esterlinas. Ahora, la pareja ha vuelto a Xàbia.









