Un total de 76 gallinas blancas encerradas en los maleteros de dos coches ocupados por cinco personas. Esto fue lo que descubrieron los agentes de la Policía Local de Valencia tras inspeccionar dos vehículos en un control rutinario. De las aves supuestamente sustraídas, 36 habían muerto por asfixia.
Los hechos ocurrieron sobre la media noche de ayer, cuando el Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de la Policía Local de Valencia realizaba un control rutinario de prevención de delincuencia en el puente de l'Assut de l'Or.
Dos vehículos que circulaban en dirección a la avenida de Francia infundieron sospechas a los agentes. El nerviosismo que mostraron los ocupantes de los turismos les delató. Los policías indicaron a estas personas que bajaran de los coches para revisar los automóviles con mayor detenimiento.
En uno de los vehículos, un Opel Vectra de color verde, iban tres hombres rumanos. El otro turismo, un Renault Laguna, estaba ocupado por otros dos varones de la misma nacionalidad.
Los policías instaron a los conductores para que abrieran los maleteros con el fin de proceder a su inspección; y al hacerlo, quedó al descubierto su contenido. Multitud de gallinas blancas estiraban sus cuellos para inhalar aire fresco. Algunas incluso saltaron de los habitáculos para escapar y fueron capturadas por los agentes.
Contabilizaron 38 gallinas en el maletero de cada coche. En el Renault Laguna, 17 aves habían muerto por asfixia; y en el Opel Vectra, otras 19. Las 40 gallinas que estaban vivas fueron trasladadas a una furgoneta de la Policía Local.
El vehículo iba provisto de jaulas para hacerse cargo de las aves y de su posterior traslado a las instalaciones del Núcleo Zoológico de Valencia, ubicado en la antigua perrera de Benimàmet. Las aves muertas fueron depositadas en sacos.
Ninguno de los cinco rumanos con domicilio en la Malvarrosa pudo acreditar la propiedad de los animales. Los cinco hombres se limitaron a decir que uno de ellos había comprado las gallinas en Albacete.
La Guardia Civil se hizo cargo de la investigación centrada en un robo en una de las numerosas granjas existentes en la Comunitat o en un camión de transporte avícola. Las indagaciones para determinar la procedencia de las gallinas se prolongaron durante toda la noche, por lo que los presuntos ladrones no fueron detenidos. Algunos de ellos tenían numerosos antecedentes policiales por robos en granjas, fábricas y viviendas.
En otro servicio diferente, los 'goes' de la Policía Local intervinieron tres gallos de pelea. Sobre las 3.30 horas, los policías hallaron las aves en unas jaulas escondidas junto a la calle Escuelas de Malilla. Los gallos presentaban múltiples heridas, crestas mutiladas y espolones excesivamente desarrollados.
Los agentes localizaron en una vivienda cercana al propietario de las aves. Este reconoció que era el criador de los animales, por lo que fue identificado para la correspondiente sanción. Los policías también trasladaron las aves al Núcleo Zoológico de Valencia.











