Unos padres de Valencia deberán pagar 900 euros de multa por consentir que su hijo, ahora con 17 años de edad, no haya asistido regularmente a sus clases, tanto en el colegio como en el instituto, durante varios cursos consecutivos. Este es el fallo de una sentencia del Juzgado de lo Penal número 2 de Valencia a la que ha tenido acceso LAS PROVINCIAS.
El menor, tal y como consta en el documento, registró «frecuentísimas inasistencias» a los centros escolares. Así, por ejemplo, durante el mes de octubre de 2001 faltó a 19 sesiones. Al mes siguiente, fueron otra decena de clases más perdidas. Sus ausencias se convirtieron en algo crónico. Ese mismo año, su tasa de absentismo fue del 74%. La situación, aunque con una reducción de sus faltas, se mantuvo hasta el último año que consta en la sentencia, el curso 2007-2008, cuando el joven ya estaba en el instituto.
La asistencia «sistemáticamente irregular y deficiente a sus centros escolares ha sido conocida y consentida por sus padres», según se recoge en la sentencia. Los progenitores tienen el deber de «asegurar su regular y eficaz escolarización» y por eso, al incumplir con este cometido, han sido condenados como coautores de un delito de abandono de familia.
Además, los padres fueron advertidos previamente por la Fiscalía de Menores y otras administraciones públicas de la «responsabilidad» que tenían en que su hijo acudiera regularmente a clase. Finalmente no fue hasta que se vieron delante del juez cuando comprendieron la gravedad de los hechos y aceptaron pagar esa cantidad tras llegar a una conformidad la acusación y el abogado de la familia.
La Fiscalía de Menores de Valencia impulsó hace un par de años la vigilancia sobre los menores que no acudían a clase. El Ministerio Público estableció un protocolo de colaboración con el Ayuntamiento de Valencia para poner fin a este problema. Posteriormente, una vez comprobado el éxito de esta iniciativa, la medida se extendió en otras localidades cercanas a la capital. El pasado año, según los datos del Ministerio Público, 120 progenitores fueron denunciados por el absentismo escolar de sus hijos.
La experiencia y las estadísticas del Ministerio Público han revelado que numerosos de los jóvenes que delinquen arrastran un problema de absentismo escolar. Poner remedio a este problema puede reducir el riesgo de que los menores caigan en la delincuencia. Además, la falta de regularidad en el aula también es causa directa del fracaso escolar.
El éxito del programa de Valencia también se ha exportado a otras provincias. La última memoria de la Fiscalía General del Estado (FGE) recogía la propuesta de la Fiscalía de Valencia para que el artículo 226 del Código Penal, que castiga los delitos de abandono de familia, menores o incapaces, dé cabida al fenómeno del absentismo escolar.









