La guerra que el Ministerio de Fomento ha declarado a los controladores aéreos parece que tiene uno de sus primeros capítulos en el aeropuerto del Altet, donde, según fuentes de la Asociación Profesional de Controladores Aéreos de España (APCAE), la cuarta parte de los trabajadores de la torre de control están de baja.
Bajas médicas que, según APCAE, «han sido convenientemente auditadas por la Seguridad Social ya que ha recibido instrucciones de limitar al máximo su concesión». Los controladores califican esta situación como mobbing. «Si a una plantilla ya de por sí infradotada se le restan las bajas naturales que cualquier trabajador puede sufrir y las que son consecuencia del acoso al que viene siendo sometida, el resto de los compañeros deben asumir ese coste porque el servicio hay que seguir prestándolo».
Desde este colectivo llegaron a decir que se está produciendo una merma en la seguridad aérea del Altet. La Unión Sindical de Controladores Aéreos anunció precisamente ayer que denunciará ante la Organización Internacional del Trabajo su actual conflicto laboral con AENA, incluyendo la «modificación de sus condiciones de trabajo, que han creado mucho estrés en los profesionales, lo que puede devenir en situaciones de riesgo».








